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Rita Montaner, una de las más grandes cantantes de Cuba (+ Videos)

Rita Montaner
Collage TodoCuba

Rita Montaner nació en La Habana en el año 1900. Fue una cantante y actriz cubana muy recordada. En 1917 se graduó como profesora en las especialidades de piano, canto y armonía en el Conservatorio de Música y Declamación de La Habana (Peyrellade).


Pocos tiempo después Rita se destaca en los conciertos de música típica que organizaban Eduardo Sánchez de Fuentes, Gonzalo Roig y Jorge Anckermann. En ocasiones le acompañaba la Orquesta Sinfónica de La Habana. Cuando se inauguró la PWX, Montaner participó en el programa artístico que se ofreció al el 10 de octubre de 1922. Por años se consideró esta fecha como el inicio oficial de las transmisiones de radio en Cuba.

Rita Montaner
Rita Montaner. Fuente. Collage TodoCuba.

Rita Montaner: presencia irremplazable en la escena cubana

A partir de entonces, Rita Montaner era irremplazable en los escenarios cubanos. Bajo la guía de Ernesto Lecuona, debutaría profesionalmente en el teatro en 1927, cuando el maestro inauguró la temporada del Regina con la zarzuela La Niña Rita o La habana en 1830. Su interpretación de «¡Ay!, mamá Inés», de Eliseo Grenet, fue todo un éxito.

Entre 1935 y 1936, Rita actuó en la etapa final de la Compañía de Zarzuelas Cubanas del Martí. Allí le dio su sello inconfundible a las mulatas del arte lírico criollo: Cecilia Valdés, María la O y María Belén Chacón, fueron algunos de los títulos donde participó. Estrenó importantes obras de numerosos compositores cubanos: Moisés Simons, Gilberto S. Valdés, Félix B. Caignet, Rafael Blanco Zuazo, Armando Oréfiche, Ernestina Lecuona, Julio Cueva, Facundo Rivero, Osvaldo Farrés, Julio Gutiérrez, Orlando de la Rosa, René Touzet, Nilo Menéndez, Chano Pozo, Juan Bruno Tarraza, José Obelleiro Carvajal y Bola de Nieve, quien fue su pianista acompañante en varias temporadas.

Su estilo representó en el mundo la verdadera forma de ser y sentir del cubano. En el Palace parisino sustituyó a Raquel Meller  en 1928. Fue aclamada en Madrid y Valencia en 1929. Viajó por la mayor parte de los Estados Unidos como una de las principales atracciones de la compañía de Al Jolson (1931-1932).

Durante su primera visita a México en 1933, hizo afirmar a Agustín Lara que «en los labios de la Montaner la canción alcanzó cumbres jamás igualadas». En el país azteca recibió muestras de admiración de las máximas figuras del arte.

Actuó en emisoras de radio y teatros de Argentina junto a Libertad Lamarque, Hugo del Carril, Juan Carlos Thorry, Nini Marshall, Lola Membrives, Sofía Bozán, Luis Sandrini, Mecha Ortiz, Tita Merello, Enrique Santos Discépolo y Mercedes Simone.

Dejó una estela de éxitos en Venezuela. Intervino en más de quince películas de las cinematografías cubana y mexicana; protagonizó temporadas de teatro vernáculo y en el cabaret Tropicana, y encabezó las carteleras de incontables espectáculos de los más reconocidos artistas criollos de su tiempo.

Pionera de la televisión

Al inaugurase la televisión cubana, en 1950, contaba con uno de los repertorios más vastos en posesión de una intérprete local, que incluía arias de óperas, lieder, operetas, zarzuelas, sainetes líricos, revistas, canciones europeas y latinoamericanas y casi todos los géneros y estilos de la música popular de su patria. En este medio de difusión se destacó asimismo como actriz cómica y dramática.

En 1956 estrenó en Cuba la ópera La médium, del compositor ítalo-norteamericano Gian Carlo Menotti, con lo cual ofreció una prueba de su facultad para un género para el que se preparó seriamente durante sus estudios académicos y al cual renunció para convertirse en una genial intérprete de la música popular, en especial de la modalidad llamada afrocubana, en la cual, según Alejo Carpentier, la Montaner «resulta insuperable».

Rita de Cuba: La Única

Ha sido una de las personalidades artísticas del país más loadas por escritores y cronistas. El periodista Augusto Ferrer de Couto le otorgó el calificativo de «La Única», con el que de inmediato la identificó el pueblo, y Nicolás Guillén el de «Rita de Cuba».

Rita Montaner estrenó numerosas canciones de Ernesto Lecuona. Entre ellas estuvieron las más importantes canciones de concierto escritas por el maestro: el ciclo de cinco lieder, basado en poemas de Juana de Ibarbourou. Varios títulos lecuonianos se popularizaron tras ella interpretarlos, como Canto Siboney. Fue la cantante nacional que más fonogramas grabó con música de Lecuona, quien la consideró «la más grande artista de Cuba de todos los tiempos». Rita Montaner falleció en La Habana en 1958.

 

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Escrito por: Redacción - AHP , usando información de: Habana Radio / Archivo TodoCuba

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