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Fela Jar
Collage TodoCuba

Fela Jar, la actriz que robó corazones en Cuba

A sus 95 años, la primera actriz cubana Fela Jar, mantiene su espíritu y entusiasmo intacto. En la actualidad pasa la mayor parte de su tiempo en casa, pero de vez en cuando se asoma al portal para ver, saludar y conversar con sus vecinos que le demuestran su cariño. A pesar de su edad conserva buena memoria y su apariencia física se ve muy bien, sólo necesita la ayuda de un bastón para caminar.


Felisa Jar González, renombrada actriz de radio y televisión, se siente orgullosa de ser cubana y habanera, nació y vivió en el Vedado, cerca de donde se encuentra ahora el parque John Lenon, en la céntrica avenida G. Cuando tenía doce años, su padre falleció y con el dinero que dejó, su mama adquirió un edificio de cuatro apartamentos en la zona de la barriada capitalina de Santos Suárez. Allí se mudaron a uno de esos apartamentos y alquilaron los demás. Más nunca se mudaron de ese lugar.

Su encuentro con la actuación fue pura casualidad. Su familia es de procedencia española y desde chica visitaba con sus padres la Sociedad Artística Gallega de La Habana, donde como tradición, a final de mes se realizaban obras de teatro en las que comenzó a formar parte. Allí comenzó a recibir sus primeras clases de actuación y declamación con el profesor Joaquín Riera, quien como clase los llevaba a las emisoras de radio para realizar pequeñas actuaciones.

Los inicios de Fela Jar

Siendo muy joven, con 16 o 17 años, interpretó por primera vez el papel de la novia del protagonista de la afamada novela Leonardo Moncada, que resonaba mucho en la época.

En ese mismo momento, estableció buenas relaciones con el grupo de la Academia de Arte Dramático y el Patronato del Teatro, con la ayuda de este último obtuvo el premio Talía a la mejor actuación del año en el papel protagónico del personaje de Blanche, en la obra Un tranvía llamado deseo.

Tiempo después, tomó estudios en la recién inaugurada Escuela Municipal de Arte Dramático, durante tres años. Allí se graduó en la primera promoción junto a Vicente Revuelta, con quien laboró en la puesta en escena principal de la academia. Luego de graduarse, se convierte en profesional en la Asociación Cuabana de Artistas Teatrales. El mundo del teatro la atrapó y actuó durante muchos años, incluso sin cobrar nada.

Nunca dejó de lado la radio. En un principio audiciona en un programa que se dedicaba a descubrir nuevos talentos en la CMQ Radio. Poco tiempo después, audiciona en RHC Cadena Azul, donde es seleccionada como la ganadora por el jurado presente. En esa emisora también actuó en el concurso de Voces Nuevas y gana la final en compañía de Consuelito Vidal y Raúl Selis.

En la emisora RHC Cadena Azul, comienza “hacer bancos”, se trataba de suplir a algún actor que faltara. Así, un día le tocó asumir el papel de guajira y el dueño de la emisora le puso el ojo y la contrató por su buen desempeño en el personaje.

Fela nos cautivó con su imagen y su voz. Fuente: Collage TodoCuba.

Triunfando en la televisión

Cuando aparece la televisión, es contratada por la firma Crusellas y toma un papel de protagonista en uno de los espacios de telenovelas más afamados de la época, Martes, miércoles y domingos de amor Palmolive, donde realizó varios protagónicos, con los famosos del momento: Marian Rodríguez, Minín Bujones y el galán Alberto González Rubio.

Fela Jar nos cautivó con su imagen y su voz en el cine. La primera película donde se le vio actuar fue en Cecilia Valdés. Su papel era el de la hija mayor de los Gamboa. Luego trabajó en Cuándo las mujeres mandan con Garrido y Piñero. Con un productor mexicano hace Tahimí o la Hija del pescador.

Durante una entrevista hace pocos años confesó que le habría gustado trabajar hasta el día de su muerte, pero que el problema del transporte en la isla la alejó. Pasaba mucho trabajo para trasladarse, razón por la cual se gastaba más de lo que ganaba.

Por esa época fueron a ofrecerle varias propuestas de actuación, pero las ha tuvo que rechazar, se sentía cómoda en su casa. Ha encontrado en la lectura un gran placer, y contrario a lo que pensaba, no extraña actuar, profesión a la cual se dedicó durante 59 años.

Llenos de orgullo podemos sentirnos de tenerla aún con ese espíritu juvenil, vital, memoria inagotable y una risa contagiosa, recordando cuando llevó lo mejor de su profesión a una audiencia que todavía la respeta, la aprecia y la ovaciona.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: ECuRed / Archivo TodoCuba

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