fbpx

El bidet de Paulina, la hermosa y polémica fuente habanera

Bidet de Paulina
Collage TodoCuba

En la rotonda de La Ciudad Deportiva, a pesar de los efectos del tiempo y el olvido, se alza La Fuente Luminosa enmarcando la intersección entre Rancho Boyeros, la avenida 26 y la Vía Blanca, sin embargo, para muchos habaneros, y más para aquellos que peinan canas, fue y seguirá siendo el bidet de Paulina. Pero ¿cómo degeneró tan rimbombante nombre inicial en este otro que solo el ingenio y humor del cubano podría haber inventado?


Resulta que La Fuente Luminosa fue construida aproximadamente en 1945, adjunta al programa de obras urbanísticas del presidente Ramón Grau San Martín. El arquitecto que llevó a cabo el proyecto de la obra hidráulica y ornamental fue José San Martín, primo del mandatario, que ocupaba el cargo de secretario de Obras Públicas.

La fuente y Doña Paulina Alsina

Paulina Alsina era la viuda del hermano de Grau y fungía como primera dama, ya que el presidente era soltero. Esta sui generis primera dama fue una de las principales promotoras de la construcción de la monumental fuente. Pero el pueblo cubano se desalentó con la administración de este gobierno, que desviaba capital público hacia sus arcas personales y consideraba que el plan de obras públicas debía ocuparse de otras prioridades.

Por eso, antes de su inauguración, la elegante e inmensa fuente  fue nombrada  jocosamente por los habaneros como  “el bidet de Paulina”. Nombre muy simpático dada su estructura, pues esta cuenta con tres platos por los que el agua va rebosando hasta llegar a un estanque circular contenido por un muro.

El bidet de Paulina, sin luces o sin agua

Tampoco nadie podía decir que la fuente era muy bella. Pero lo vetusto de la piedra de cantería con que está construida se suavizaba con un juego de luces, que realzaba a la pieza al amanecer y anochecer. Así, los habaneros la comenzaron a mirar con cariño cuando bañaba a los autos al pasar por la rotonda y cuando animaba las noches de torneo en la Ciudad Deportiva.

Hoy la fuente permanece en su lugar, mirando indiferente el andar diario de los habaneros, algunas veces sin luces, otras sin agua.

Si le ha gustado este artículo, también podrían interesarle estos otros:

También puede ver artículos similares en nuestra sección Humor Cubano.

Escrito por: Redacción - AHP , usando información de: Periódico Cubano / Alejandra Angulo

Patrocinado por: Pacotillas - Envíos a Cuba

Spinner de carga