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Cuando el cañonazo de las nueve no sonó
Bananaplug / Wikimedia

El día que el cañonazo de las nueve no sonó

Todos los días, a las nueve de la noche, en buena parte de La Habana se escucha el sonido de un cañonazo, tan exacto que no son pocos los relojes de la urbe capitalina que se sincronizan con el sonido.


Se trata del famoso cañonazo de las nueve, disparado desde la fortaleza San Carlos de La Cabaña.

Una ceremonia del Siglo XVIII

Al cañonazo le antecede una ceremonia propia del siglo XVIII, que originalmente era un aviso para los capitalinos de la época de que debían permanecer tras las murallas que custodiaban la ciudad y la protegían de ataques de corsarios y piratas. Las detonaciones ocurrían a las ocho de la noche, cuando se cerraban las puertas de la ciudad, y a las cuatro y media de la mañana, cuando se volvían a abrir. 

Con el tiempo, se corrió a las nueve de la noche la hora del cierre de las murallas, con el correspondiente cañonazo. Luego las murallas perdieron utilidad, al expanderse la urbe, y fueron derribadas. Pero el cañonazo sigue sonando todas las noches, a la misma hora.

Cañonazo de las nueve
La ceremonia del cañonazo de las nueve es una antigua tradición habanera. Fuente: Collage TodoCuba.

Muchas son las historias alrededor de esta vieja ceremonia. Una de las más escuchadas, cuenta que el 18 de septiembre de 1902, el disparo se escuchó 30 minutos luego de lo establecido. Se armó tal algarabía, que ha quedado registrada en la memoria de los lugareños. Aún se ignoran las causas de esta tardanza.

Cuando el cañonazo de las 9 se silenció

Cuentan los de mayor experiencia que una vez el cañonazo fue silenciado. El 24 de junio de 1942 se anunció que ya no se realizaría, porque el país participaba en la Segunda Guerra Mundial, y era innecesario aquel gasto de pólvora.

Esto duró hasta el 1 de diciembre de 1945, fecha en que fue reanudada la costumbre al terminar la guerra.

Actualmente, el cañonazo sigue formando parte de la vida de los habaneros. Incluso cuando existen festividades importantes en el país o acontecimientos en la vida política, se disparan, en otro horario del día, salvas de artillería desde el mismo lugar.

Así que, si usted está de paso por La Habana, no deje de asistir a semejante espectáculo, siempre recordando colocar las manos en sus oídos.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EcuRed / Archivo TodoCuba

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