Ser pinareño en Cuba ¿Alegría o maldición?

Ser pinareño en Cuba ¿Alegría o maldición?

Los pinareños han sido siempre el centro de atención en cualquier lugar al que llegan, y son perseguidos por las bromas y jaranas que derivan de toda una serie de hechos que se encuentran ya como herencia de todos los nacidos en la Provincia de Pinar del Río. Dejar una concretera dentro de un cine, construir una discoteca en la planta alta de una funeraria, poner el teléfono en el piso para que no se caigan las llamadas, o para tumbar mangos, subir a la mata, tocarlos, y si están maduros, bajar a tirarles piedras, son algunos de estos singulares hechos que marcan a un pinareño en cualquier lugar al que lleguen.

En el siglo XVIII, cuando a estas tierras llegaron canarios emigrados, húngaros y gallegos, llegaron tras ellos toda una serie de historias de este tipo que con el paso de los años, se han convertido en parte de la idiosincrasia de los habitantes de vueltabajo.

Según Jardiel González, conocido humorista cubano residente en La Habana y natural de Pinar, deja a las personas creer que porque es pinareño es medio mongo y se de eso se aprovecha, gracias a los cual ha tenido muy buen resultado con el público.

En casi todos los países hay algún área que es a la que se le hechan todas las culpas. En Venezuela los platos rotos los pagan los gochos, los campechanos en México, en el Reino Unido los irlandeses y en España los vascos y los gallegos.

Son muchas las historias contadas conocidas popularmente como pinareñadas, con las cuales se pudiese hacer un libro, y a pesar de que son pocas las ciertas, el rumor no se detiene y trasciende año tras año, hasta ser conocido por todas las generaciones.

Hay muchos que aún en la actualidad a sabiendas de los comentarios y el juego, se acomplejan y se sienten inferiores de los demás ya que los pinareños hacen esto o lo deshacen. Poco sentido común tienen estos ya que eso será algo con lo que tendrán que vivir siempre.

Los pinareños son considerados como muy buena gente y nobles y hay quienes se aprovechan para utilizar las bromas y ponerlos en el centro de atención, es por eso que rara vez los habitantes de otras zonas de la isla son el centro de las burlas, y ellos nunca dejarán de ser así, por lo que la gente nunca los dejará tranquilos.

Uno de las tan famosas de pinareños cuenta que eran orientales que se trasladaban hacia La Habana y no pararon hasta llegar a la punta de la isla, y que aún ahí se creen que están en La Habana.

Escrito por: Redacción.
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