fbpx

El singular Museo de la Chatarra que se ha convertido en toda una atracción turística de la desolada Alamar (+ Fotos)

Alamar, en el extremo este de La Habana tiene mala fama. Sus edificios de estilo estalinista son grises y feos y sus vecinos pasan las de Caín para resolver cualquier gestión por el aislamiento de la comunidad. En lo último de lo último de Alamar, en Micro X, conocido por “La Siberia” un anciano de larga barba blanca que parece haber salido de alguna fábula rusa, ha construido con sus propias manos un singular museo con retorcidos pedazos de metal. El Museo de la Chatarra o El Mundo de Gallo (como también se le conoce por el apellido de su creador) se ha convertido en un atractivo turístico tras superar las incomprensiones y los criterios de los expertos.


Héctor Pacual Gallo Portieles vive en un pequeño apartamento en la planta baja, alrededor del cual ha creado su peculiar mundo. Allí pedazos de lata, zinc y planchas de hierro en aparente desorden con refranes populares o pensamientos del propio artista.

Héctor Pacual Gallo Portieles

Todo tipo de objetos en “perfecto desorden” se encuentran desperdigados por el patio: señales de tránsito, piezas de motocicletas oxidadas, viejas máquinas de coser y hasta inodoros rotos en los que crecen plantas ornamentales.

Museo de la Chatarra

El Mundo de Gallo atrae no sólo a los que pasan de casualidad por sus cercanías, sino a turistas que viajan desde La Habana para visitarlo. Dentro del pequeño apartamento se exhibe una vorágine de objetos de desecho aún mayor que la que existe en el patio; y que el artista ha rescatado a la vida tras haber sido abandonadas por sus dueños.

Museo de la Chatarra

Gallo en sí es un espectáculo que complementa el museo. Una larga barba de patriarca adorna su rostro y le otorga un aire místico, casi de locura poética. Tiene 80 años cumplidos y siempre viste de blanco.

Museo de la Chatarra

Comenzó a armar la colección de su museo en los años 90 tras jubilarse. Muchos creyeron que se había vuelto loco; otros lo vieron como un genio y el primer exponente del “arte bruto”.

Museo de la Chatarra

En 1998 las autoridades de la Cultura en Cuba distinguieron al Museo de la Chatarra con el “Premio del Barrio” y, un lustro después, le entregaron la “Giraldilla de La Habana”. Justos homenajes a un artista que se hizo a sí mismo.

Museo de la Chatarra

Escrito por | Redacción

Patrocinado por: Pacotillas - Envíos a Cuba