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La Jiribilla - Revis

Dora Alonso, mucho más que una escritora para niños

Dora Alonso es otra de las ilustres hijas de Matanzas, ciudad nombrada con justeza como la Atenas de Cuba.


Lo más conocido de su labor es la literatura infantil.

Dentro de ella destacan obras como Las Aventuras de Guille, El Cochero Azul o El Valle de la Pájara Pinta.

Esta última le valió el premio Casa de Las Américas en el año 1988.

DORA ALONZO. FUENTE: Canal Caribe

En relación a ella la autora Dora Alonso dijo:

“Es mi libro más completo, pues técnicamente es el mejor realizado. (…) Es mi única obra donde puedo decir que mis personajes me rodean completamente y me llevan de la mano.”

El Valle de la pájara Pinta tuvo como inspiración el Valle de Viñales.

El paisaje pinareño lo visitó Dora por primera vez en 1950 y estableció una conexión tan especial con el lugar que en el poema Testamento dejó plasmado el deseo de que sus cenizas fueran esparcidas en él:

“Que me vele el paisaje de Viñales, la vega más lozana, la entrañable presencia de su valle.”

Dora Alonso es otra de las ilustres hijas de Matanzas, ciudad nombrada con justeza como la Atenas de Cuba. FUENTE: elpajarolibro.com

Lo que tal vez pocos cubanos sepan es que esta mujer fue también una gran autora de novelas radiales para adultos, las cuales llegaron a ser transmitidas durante la década del 50 en emisoras de Puerto Rico, Panamá, El Salvador, México, Nicaragua, Colombia, Brasil y Venezuela.

De hecho, Sol de Batey y Tierra Brava, telenovelas cariñosamente recordadas por varias generaciones de cubanos, constituyen adaptaciones a la pantalla chica de sendas obras escritas para la radio por la autora.

Su labor periodística fue también distinguida.

En el año 1942 tuvo a su cargo entrevistas a personajes tan ilustres como el poeta Pablo Neruda, de paso por La Habana, y el embajador chino en la isla.

Fue corresponsal de guerra para la revista Bohemia durante el ataque a Playa Girón y durante la Crisis de Octubre.

Sobre estos últimos hechos confesó en una ocasión: “Yo me preguntaba: ¿qué van pensando?, ¿tienen miedo?, ¿están como yo?

Experimentaba sensaciones muy diversas: deseaba ardientemente estar con los míos; (…) pensaba en mi madre, mi marido, en los hijos que he criado (…)

Si el miedo finalmente me vencía entonces no me hubiera considerado cubana, ni revolucionaria ni periodista. Finalmente, hice lo que tenía que hacer y nada más”

Dora_Alonzo. FUENTE: Cuba Tesoro

Escrito por | Redacción

Fuente: cubaliteraria

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