De la cárcel al indulto… La dura vida de Ania Pérez, una cubana que fue a prisión por malversación de recursos

De la cárcel al indulto… La dura vida de Ania Pérez, una cubana que fue a prisión por malversación de recursos

El día que Ania Pérez entró en prisión sintió que el mundo le caía encima. Técnico Medio en Edificaciones en 2012 fue condenada a 12 años de privación de libertad, tras ser hallada culpable de malversación en la Empresa de Comercio de Vertientes.

Cuando el 11 de septiembre de 2015 los funcionarios de la prisión le informaron que su nombre aparecía en la lista de 3 522 sancionados que iban a ser indultados como gesto de buena voluntad hacia el Papa Francisco que visitaría Cuba, sintió que resucitaba y que la vida le estaba ofreciendo una nueva oportunidad.

Ese día no pudo contener las lágrimas. Gracias al indulto no tendría que pasar casi cinco años en prisión antes de poder aspirar a la libertad condicional por buena conducta.

El día que Ania Pérez entró en prisión sintió que el mundo le caía encima.

El indulto que benefició a Ania fue el segundo concedido por el gobierno cubano en tres años y beneficio a los reclusos que no habían cometido asesinato, homicidio, violación, corrupción de menores, pederastia, tráfico de drogas, robo con violencia, delitos contra la seguridad del Estado o hurto y sacrificio de ganado mayor.

En prisión Ania mantuvo siempre una buena conducta. Nunca se negó a trabajar y pasó tres cursos: elaboración de alimentos, manicure y peluquería. Lo hizo para espantar el ocio y mantener la cabeza ocupada mientras cumplía su tiempo.

La cárcel le sirvió para llegar a una gran conclusión: no vale la pena involucrarse en nada ilegal si eso puede provocar que se termine tras las rejas. También que lo mejor es llevar las amistades sin inmiscuirse en la vida de los demás.

La cárcel le sirvió para llegar a una gran conclusión: no vale la pena involucrarse en nada ilegal

A la llegada de su barrio fue sorprendida por las vecinas que la felicitaron y hasta le hicieron una fiesta. En la dirección municipal de Trabajo le hicieron enseguida una oferta de trabajo.

Para ella comenzó una nueva vida en lo que lo único que importaba era seguir adelante con su familia sin mirar atrás.

Fuente: On Cuba

Escrito por: Redacción.