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¿Por qué el Cerro tiene la llave en Cuba?

Seguro que La Habana es una belleza de ciudad pero  “El Cerro tiene la llave”, que es el título de una guaracha que compuso Fernando Noa en 1949 y musicalizó y popularizó Arsenio Rodríguez.


Ahora hay que ver de dónde viene la expresión. Y es que el primer acueducto construido por los españoles en América, por allá por 1592, la llamada Zanja Real, atravesaba la localidad de El Cerro. Después de ello el Acueducto

Este barrio,cuyo impresionante esplendor y rápida decadencia ocurrió dentro del siglo XIX, fue el principal exponente de la arquitectura neoclásica cubana.Ninguna otra ciudad importante de América Latina produjo o pudo conservar un eje urbano tan relevante y coherente. La historia del Cerro estuvo asociada con el nacimiento de la identidad nacional en la oligarquía criolla, un proceso que fue en esencia habanero. El Cerro conserva un patrimonio arquitectónico único y muy valioso, a pesar del avanzado deterioro.

Pero por otra parte en ese barrio han surgido artistas e intelectuales que han trascendido las fronteras no del barrio ni del país sino del mundo. Portocarrero conoció allí la pintura, había nacido en Calzada del Cerro y una serie notable de sus pinturas se llama “Interiores delCerro”. Reneé Méndez Capote, la insigne escritora, plasmó sus memorias en “Nostalgias de una habanera de el Cerro”. También es de allí José Delarra, escultor conocido por sus obras en Cuba y en el extranjero. Alberto Díaz Gutiérrez, más conocido como Alberto Korda, fotógrafo cubano de fama mundial es otro de sus famosos. José Tejedor fue un compositor, guitarrista y cantante de bolero, ciego, se paseaba por las calles de su barrio de traje y corbata. Eligio Sardiñas Montalvo, Kid Chocolate, nace en el municipio habanero del Cerro. Aparece en la selecta lista de los inmortales del boxeo y su estatua prestigia una de las entradas del afamado Madison Square Garden, en Nueva York.

El cerro era un barrio popular de los menos favorecidos pero que contaba con el Coloso, el México, el Valentino, el Principal, el Edison y el Maravillas, seis cines que siempre estaban a lleno completo a pesar de que había una gran población interesada en otro tipo de arte, como era la comparsa del Alacrán.

Pero el Cerro de hoy en día es otra cosa, es uno de las barrios más pobres económicamente y de los más tradicionales y rico cuando hablamos de manifestaciones de la cultura popular. Es un lugar donde la privacidad es imposible, donde los equipos de música están a todo volumen en todas partes y la gritería sustituye a la conversación. Y si El Cerro tiene la llave, la tiene escondida, porque hace muchísimos años que hay problemas con el agua en La Habana.

Escrito por | Redacción - AHP

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