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Perros con “carnet de identidad”, una iniciativa que distingue a La Habana Vieja (+ Video)

La Habana Vieja esconde muchas sorpresas. Adoquines de madera, casas de varios siglos que parecen construidas ayer por su nivel de restauración (junto a otras más modernas que se mantienen en pie de puro milagro), músicos rumbeando en zancos, estatuas vivientes que le sacan un susto a cualquiera y perros con “carnet de identidad”.


Conscientes de que en Cuba no existe una Ley de Protección Animal y que Zoonosis carga con cualquier can que se encuentre en la calle sin la compañía de su dueño, la Oficina del Historiador de la Ciudad ha tenido de iniciativa de colgarle a los perros callejeros que deambulan el Centro Histórico identificaciones del cuello que incluye nombre, museos o instituciones por las que suele merodear y papear, teléfono en el que alguien puede responder por él y el estado de salud del animal.

Con este sencillo método no sólo han logrado parar en seco a Zoonosis, sino que el trato de muchísimas personas hacia estos animales ha mejorado, porque no es lo mismo un perro a secas que un perro con carnet.

Las casas museos han adoptado a estos animalitos que ahora se echan a sus puertas como si fueran un trabajador más de la Oficina del Historiador. Para los custodios en particular estos perros llegan a ser casi de la familia, porque los acompañan en las tediosas noches de guardia.

Cada vez son más las instituciones que apadrinan perros callejeros en La Habana Vieja y se preocupan por su salud, alimentación y vacunación. Un ejemplo que, desafortunadamente, no ha rebasado las fronteras del Centro Histórico.

Además de su sentido de humanidad, la iniciativa de dar “carnet de identidad” a los perros es un gran ejemplo para los niños, que se acostumbran a crecer en la caridad y no en la indolencia. Y, por si fuera esto poco, que no lo es, los perritos se han convertido en un atractivo turístico más de la vieja Habana.

Escrito por | Redacción

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