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El Hotel Riviera de La Habana
Leandro Neumann / Flickr

Hotel Riviera La Habana: el primer hotel de lujo en Cuba

El Hotel Riviera de La Habana fue, en su momento, el mejor hotel de lujo del país. Su extraordinaria ubicación cerca del malecón capitalino lo convierte en uno de los preferidos por los visitantes extranjeros, sobre todo porque conserva como pocos el clásico estilo de los años 50.


Su nombre oficial es Hotel Habana Riviera by Iberostar. Se encuentra ubicado en Calle Paseo y Malecón, Vedado, frente al Malecón habanero. Con un servicio cuatro estrellas, 20 pisos y 352 habitaciones, posee una de las mejores vistas de los hoteles de La Habana. El Hotel pertenece al Grupo Hotelero Gran Caribe S.A. Actualmente, está declarado como Monumento Nacional.

Las tierras donde hoy se encuentra, en el barrio de El Vedado, pertenecían a un área inhóspita, necesarias de ser defendidas en épocas de la colonización española, en una inicial urbe San Cristóbal de La Habana (1519).

Leyes ibéricas prohibían abrir camino en la rivera y a esos terrenos se les comenzó a llamar «Vedados», de ahí el nombre del vecindario.

A fines de los años 50 del pasado siglo, el mafioso estadounidense Mayer Lansky establece su comandancia en La Habana, luego de una serie de alianzas en Las Vegas, y crea la compañía Riviera de Cuba S.A., con la aprobación de un hotel estilo horizontal con una torre de 18 plantas en Paseo No.1 y Malecón.

Lansky, quien estaba vinculado a la mafia norteamericana por sus contactos con el capo Lucky Luciano, se asoció con Fulgencio Batista, que ya para la época era presidente de Cuba, para la construcción del hotel.

Los planos originales y el proyecto del hotel fueron creados en Estados Unidos por la compañía Fedelman Construction Corporation y por el Arquitecto Facultativo en Cuba Manuel Carrera Machado.

En 1956, se inicia la construcción del Hotel por la empresa Proyecto Obras de la Construcción Corporation S.A.(POCSA), dirigida por Bartolomé Bastard, Charlie Bacón y Arthur Fedelman. La compañía de Albert Cavin  se encargó de la decoración, junto al arquitecto Igor Polevitsky.

Por demás, el hotel fue bautizado con el nombre de Riviera en remembranza de la famosa Riviera Francesa.

Ambos debieron marcharse de Cuba dejando atrás todos sus sueños de fortuna. El Riviera era, por ese entonces, el centro de la mafia y los juegos de azar en La Habana.

Según refieren investigaciones arquitectónicas, la curiosa estructura esférica al lado del edificio principal, pintado en colores vibrantes, fue una vez un casino, acústicamente diseñado para que el sonido de las fichas y las máquinas tragaperras se escuchara en el hotel y sedujera a los clientes al juego.

Este fue inaugurado el 10 de diciembre de 1957, con una revista musical presentada en el Cabaret Copa Room con Ginger Rogers. Junto a ella estuvieron los comediantes Abbot y Maurice Costello y el cantante Vic Damonte, bajo la dirección de Jack Cole.

El 24 de diciembre de 1957 se anuncia el debut en el Copa Room de Jean Fenn, soprano de la Metropolitan Operan House y una revista musical.

Arquitectura

El hotel es un notable ejemplo de la arquitectura racionalista del Movimiento Moderno en Cuba y se encuentra inventariado con Grado de Protección I. El inmueble se inserta armónicamente en una zona urbana de altos valores patrimoniales, El Vedado y, especialmente, en el privilegiado paisaje del Malecón. La obra es el resultado de una perfecta integración entre arquitectos, diseñadores y artistas donde se evidencian las influencias estadounidenses en este tipo de arquitectura en la década de 1950.

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Original. The decorative panel was inspired by Mayan jewelry. #midcentury #1957 #hotelrivieracuba

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Uno de los valores intrínsecos del inmueble es la disposición de la planta, que aprovecha el litoral habanero. De esta manera entre sus atractivos destaca la forma en Y, que permite la obtención de buenas visuales al mar desde varios ángulos y además disimular la zona de elevadores. Otro de los elementos propios de la arquitectura del Hotel Riviera es la presencia de la cúpula del antiguo Casino, revestida con cerámicas verdes y azules, cuyas características visuales se perciben desde el exterior.

La acústica fue diseñada para que el sonido de las fichas y las máquinas tragamonedas se expandiese a otras áreas del Hotel con el objetivo de seducir a otros huéspedes.

El diseño arquitectónico permite que todas las habitaciones tengan vista al mar. En el año 1983, se amplió el lobby (actualmente lobby bar) para impedir las fuertes incidencias naturales que aceleraban el proceso de deterioro del edificio. Esta labor estuvo a cargo del Arquitecto Andrés Garrudo.

Cuenta con una piscina al aire libre con el trampolín original y una plataforma de tres metros de altura. Además, el Hotel posee peluquería, tiendas, salón para fumadores y estacionamiento en el exterior. En el área de la piscina, se construyó un gimnasio que se integra de forma armónica al tipo de arquitectura del resto del conjunto. En una vista aérea de la piscina se acusa la forma de ataúd con la que está diseñada, y el estudio de la incidencia de la luz solar permite que en un momento determinado del día se perciba una cruz en sombras.

Piscina del Hotel Riviera en 1.973
Piscina del Hotel Riviera en 1.973, Fuente: Bin im Garten / Wikimedia (CC BY-SA 3.0).

Dentro los componentes significativos que caracterizan el Hotel Riviera se encuentra la escalera dorada helicoidal. Se trata de un ejemplo sui Generis de escalera que funciona simultáneamente como un elemento escultórico, el cual conduce hacia el piso inferior, y queda suspendida en el aire en su parte superior sin llegar a ninguna parte.

El hotel ha sido visitado por estrellas de cine de gran prestigio internacional. El Cabaret Copa Room fue inaugurado por la actriz y bailarina Ginger Rogers, estuvieron los comediantes Abbot y Maurice Costello y el cantante Vic Damonte. También estuvieron otras estrellas como Stewart Granger, Alain Delon, Olga Guillot, Pacho Alonso, el cuarteto Las D’Aida, Chucho Valdés, Leo Brouwer, Alicia Alonso, Frank Fernández, Gabriel García Márquez, Michel Legrand y la primera mujer cosmonauta, Valentina Tereshkova, entre muchos más.

Bienes museables

El hotel conserva obras de relevantes artistas como Hipólito Hidalgo de Caviedes, Rolando López Dirube, Florencio Gelabert y Cundo Bermúdez, que complementan sus valores arquitectónicos e históricos. El inmueble se encuentra entre los pocos hoteles de su tipo en el continente que han conservado su integridad y autenticidad en el uso, la decoración, los elementos del mobiliario y las obras de arte.

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Las obras de arte de alta relevancia en el Hotel Riviera La Habana

  • Escultura La sirena y el pez en la entrada al hotel, realizada por Florencio Gelabert. Ritmo cubano, ubicada en el lobby, escultura en bronce de Florencio Gelabert.
  • Mural en altorrelieve y técnica mixta, confeccionado en hierro y cobre, situado en la antesala del casino (hoy Salón Internacional), de Rolando López Dirube, que recrea signos de juegos Abakuá.
  • En el bar del Casino, una serie íntegra, la única completa del artista en Cuba ‘Los músicos’ de Cundo Bermúdez.
  • Escultura de Rolando López Dirube, en el Lobby, que queda envuelta por la espectacular escalera.
  • Obra Tiburones y Estrella de Mar, ubicada en la piscina. Esta pieza fue realizada por Florencio Gelabert en conjunto con A. Espinosa. Aunque tenía una estructura fuerte, fue arrazada en el año 1986 por una leva de mar que la afectó directamente.
  • Mural costumbrista en el restaurante L’Aiglon: ‘Escenas’, representa precisamente escenas teatrales, bailes y otros del pintor español Hipólito Hidalgo de Caviedes.
  • Díptico en el Bar Al Fresco, ‘Pedacito de Archipiélago’, de Ernesto García Peña.

Historia

Desde su inauguración, en 1957, el hotel Riviera se llegó a convertir en un símbolo de La Habana, recibiendo a huéspedes notables. Antes de la llegada de la Revolución, actuaron y se alojaron en el hotel artistas de la talla de Ginger Rogers, la compañera de baile del gran Fred Astaire, el Actor William Holden, gran galán del cine entre los años de 1940 y 1960, y la nadadora neozelandesa Jean Stewart.

Boxeadores de talla mundial también como Joe Louis y Rocky Marciano también escogieron el Riviera para hospedarse, así como el boxeador cubano Kid Chocolate. Entre los actores de cine mexicanos destaca César Romero. El actor norteamericano George Raft, que se especializó en papeles de gángster en el cine negro, también fue uno de los célebres huéspedes del hotel.

Ya en los años 60, el trío Los Tres Caballeros actuó en el Hotel Riviera de La Habana. También se hospedaron allí prominentes políticos y escritores como Roque Dalton, el chileno Salvador Allende, el escritor y diplomático boliviano, Gustavo Sánchez, la activista Angela Davis y Jorge Ricardo Masetti, destacado periodista argentino, entre muchos otros.

En los 80 visitan al Riviera cantantes de fama mundial como el argentino Alberto Cortez, el salsero venezolano Oscar D’León, los españoles Moncho y María Jiménez, Ana Belén y Victor Manuel y el catalán Joan Manuel Serrat y la nicaragüense Olga Avilés. Los famosísimos actores de telenovelas brasileñas Regina Duarte, Rubens de Falco, Lucelia Santos y Edwin Luisi, se hospedan también allí.

Otros distinguidos visitantes fueron el músico francés Michel Legrand, el cantautor carioca Chico Buarque y el cantante, actor y compositor estadounidense Dean Reed, conocido con el apodo del «Elvis Rojo».

El Grupo Hotelero Gran Caribe tomó el control del hotel en la década de 1990 . En esa época, Cabaret Copa Room se transformó en una especie de Meca de la Salsa, allí actuaron los mejores intérpretes de Cuba en este género.

Actualidad

Ningún lugar en La Habana conserva como el hotel Riviera ese aire bohemio, el sabor y el estilo de los años 50. Sus noches aún están en la historia habanera como las mejores de una ciudad que jamás duerme. Pero, el hotel Habana Riviera, ofrece ahora mucho más.

Aún conserva en su vestíbulo elementos típicos de la época, sus chaiseslounges de color azul real, combinados con los butacones rojos, un hermoso piso de mármol y estatuas del mismo material y bronce.

Pero, de vuelta al presente, el hotel apuesta por insertarse en lo que marca la nueva época. Si antes uno de sus espacios más emblemáticos, el famoso cabaret Copa Room, marcó la vida nocturna de La Habana, ahora vuelve a retumbar, pero con nuevas fuerzas y nuevo estilo.

En el salón Internacional siempre hay visitantes y huéspedes conversando o en espera de alguna cita. Por otra parte, alguna pareja de jóvenes habaneros practica pasos de salsa .

Cerca de allí, se encuentran el lobby bar y la cafetería junto a la piscina. El restaurante L’Aiglon mantiene aun la atmósfera elegante de los años 50, cuando las damas vestían trajes largos de noche y era necesario que los caballeros portaran traje formal. En esa época, si se deseaba impresionar a alguien, no había mejor lugar que el Riviera para venir a tomar algo o cenar. Para pasar la luna de miel, las jóvenes cubanas de clase alta soñaban con hacerlo en el Riviera.

Un fresco espectáculo artístico irrumpe en su escenario. La joven compañía danzaria Havana Queens pone cada noche a disposición del público un show postmoderno. Pero, no el típico espectáculo de cabaret con sus trajes de brillos y lentejuelas. Éste va de lo tradicional a lo moderno con bailes callejeros y mucho más.

Creado hace muy pocos años, Havana Queens acoge unos 40 bailarines muy versátiles, provenientes de diversas especialidades. Un grupo que tiene su fuerza histriónica en las mujeres, quienes muestran sensualidad y belleza.

Sobre la indemnización que la mafia pidió por el Hotel Riviera en La Habana

El diario La Vanguardia de España publicó en diciembre del 2015 una información según la cual los descendientes de Meyer Lansky, un socio del mafioso Lucky Luciano, reclamaron a Cuba una indemnización por haber expropiado el hotel Riviera de La Habana. La demanda fue hecha por Gary Rapoport, nieto de Lansky.

Lansky, nació en 1902 en lo que hoy es Bielorrusia. Hijo de judíos, fundó en 1956 la Compañía Hotelera Riviera de Cuba. Para entonces era uno de los hombres más poderosos de Cuba. La Compañía se proponía construir un hotel y casino, el más grande en toda América. De esta manera pretendía continuar lucrándose con el juego, un negocio que el equipo de Lansky y Luciano ya tenían años manejando en Las Vegas, Florida y ahora también en La Habana.

Vista de la Habana desde el Hotel Riviera
Vista de la Habana desde el Hotel Riviera. Fuente: Leandro Neumann Ciuffo / Flickr (CC BY-SA 2.0).

Este negocio quiso llevarlo a la mayor de las Antillas, aprovechando que el juego era legal en la Cuba de Batista, lo que servía como plataforma idónea para lavar el dinero procedente de la prostitución y el tráfico de drogas. Así, el hotel Riviera y su casino fueron inaugurados en diciembre de 1957 a todo tren y con una actuación de Ginger Rogers,

La Mafia no olvidaba los problemas acarreados por el excesivo costo de la construcción del lujoso Flamingo Hotel de Las Vegas. Esta estuvo a cargo de Benjamin Siegel, un pistolero socio de Lansky. El presupuesto inicial de un millón de dólares terminó en gastos por seis millones de dólares, luego de todas las demoras y gastos no previstos. Sobre esto se habló en el hotel Nacional de La Habana, en una convención de jefes de la mafia que se realizó en diciembre de 1946 

Se llegó  al acuerdo de eliminar a Siegel, pese a los alegatos de Lansky para defenderlo. Seis meses después del encuentro habanero, el pistolero fue hallado muerto a disparos.

Casi seis décadas más tarde, y a pesar de esta historia, el mismo día que comenzó el diálogo sobre compensaciones mutuas entre Cuba y Estados Unidos, Rapoport explicó a The Tampa Tribune la razón por la que ha decidido luchar por recuperar la inversión que hizo su abuelo. 

Tras el acercamiento entre Washington y La Habana por el acuerdo de deshielo firmado por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, se reunieron representantes de los dos gobiernos  para, negociar compensaciones mutuas por los perjuicios que los dos países se han causado desde el triunfo de la revolución.

Las leyes del embargo estadounidense condicionan su levantamiento a un pacto sobre los bienes que, por importe de 8.000 millones de dólares, unas 6.000 personas y empresas de EE.UU. reclaman por las expropiaciones del Gobierno. Cuba, por su parte, cifra en 121.192 millones de dólares los daños por el bloqueo

Datos curiosos del Hotel Riviera La Habana

  • El Hotel fue bendecido por el Cardenal Monseñor Manuel Arteaga.
  • El trampolín de la piscina actual es el original de construcción.
  • El Hotel fue el primero del mundo en contar con aire acondicionado central.
  • El hotel Riviera ha sido el lugar escogido por importantes figuras de las más disímiles esferas. Entre ellas estrellas de cine de gran prestigio internacional.
  • Es indiscutiblemente unas de las joyas arquitectónicas de la capital cubana. Un espacio ideal para reconectar con una ciudad que guarda múltiples encantos.

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Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EcuRed / La Vanguardia

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