6 de los géneros musicales más populares de Cuba

6 de los géneros musicales más populares de Cuba

Cuba es uno de los países que más géneros bailables ha aportado a la lista de bailes internacionales, entre los que merecen citarse figuran: el danzón, son, mambo, rumba, chachachá, casino, entre otros. Esto le ha valido al país para que lo hayan bautizado como la Isla de Música. Una de las imágenes vendidas a nivel internacional de los cubanos es la de que siempre estamos bailando en las calles y tomando ron o fumando puros. Y esto ha sido explotado desde hace más de 100 años, solo baste ver los anuncios turísticos que vendían a Cuba como un lugar donde la rumba era parte de la vida diaria. Y hasta cierto punto no deja de ser cierto porque realmente si caminas por cualquier pueblo de la Isla en el lugar menos esperado te salta un grupo bailando a ritmo de una cadencia cubana. Porque eso sí, los cubanos escuchamos mucha variedad de música pero sentimos casi siempre predilección por la nuestra.

Cuba es uno de los países que más géneros bailables ha aportado a la lista de bailes internacionales.

En los últimos tiempos, la inserción de géneros foráneos ha ido lastrando la rica heredad, que en este sentido atesoraba nuestra memoria cultural. Pero en Cuba casi siempre un ritmo cubano ha estado en boga, ahora un poco más antes un poco menos, pero siempre ha habido un género autóctono que han marcado una época. A continuación les listaremos los 6 ritmos cubanos preferidos en la Cuba a través de la historia.

En Cuba existen más de 70 géneros musicales lo que transforman a este país en uno de los más atractivos para las vacaciones de cara a la cultura.

El Danzón

El danzón, hijo de la danza, nieto de la contradanza, padre del mambo y abuelo del chachachá fue el primer baile nacional de Cuba. Este género bailable es derivado de la danza criolla. Su nombre viene por el aumentativo de danza y es un baile de figuras colectivo, formado por parejas provista de arcos y ramos de flores. Miguel Faílde fue el creador del primer danzón, Las Alturas de Simpson, estrenado el 1ro de enero de 1879, en el Liceo de Matanzas.

El Danzón Cubano es un ritmo y un baile de origen cubano que forma parte de la música tradicional de Cuba.

El danzón surgiría como una necesidad. Los bailes existentes en la época que se creo era por lo general rápidos y los bailadores con sus trajes de cuello, pajarita, chaleco y saco, y las mujeres con sus corsés sayas, camisones, sayuelas malacoff, polisón se agotaban bailando. Así nació como un ritmo no tan sofocante, era mucho más lento, así como el descanso de las parejas entre uno u otro trío (bailando en parejas sueltas) eso significaba una verdadera bendición con relación a nuestro clima.

El danzón fue creado por el compositor matancero Miguel Failde y Pérez, en 1879.

En Cuba se interpreta con mayoría de instrumentos de viento, con flauta, violines, timbales y percusión cubana.  Hay que destacar que, en los años 50, el danzón también fue interpretado en Cuba por las orquestas llamadas Jazz band, donde se destacaron la orquesta «Avilés», una agrupación centenaria, considerada la más antigua de Cuba. La música del danzón es, en muchas ocasiones, una adaptación de canciones populares y, a veces, incluso, fragmentos de música clásica. Ello significa que no tiene una melodía propia, sino que son los arreglos orquestales los que imprimen la cadencia al baile. Entre los intérpretes más conocidos están: La Orquesta Belisario López, Arcaño y sus Maravillas, Acerina y su danzonera y Toña la Negra. Esta danza ha alcanzado gran popularidad en todo el mundo gracias a la película Danzón 1991 de la directora mexicana María Novaro. Su época de mayor popularidad fue la década de 1920 en Cuba y llego a traspasar fronteras llegando a México y Centroamérica.

El danzón estaba formado por 20 parejas con arcos y ramos de flores y era cantado por todas las parejas.

El Son

El son fue uno de esos primeros estilos musicales que puede ser considerado como genuinamente cubano. Su nacimiento ocurrió en las postrimerías del siglo XVIII en la zona montañosa de la Sierra Maestra en el oriente de Cuba. Se trasladó a La Habana hacia el año 1909 por soldados del Ejército Permanente. Fue una de las representaciones bailables más representativas de las capas humildes de la población. Se bailó en accesorias, salones y academias de baile aunque al principio fue rechazado en los salones elegantes. Con el establecimiento en la década de 1920 de la radiodifusión comercial, comenzó el auge y popularización del son, siendo el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro, uno de los principales representantes de esta época. Ignacio Piñeiro es el creador de Échale salsita, probablemente la primera vez que se usó la palabra salsa para denominar a la música caribeña.

El son constituye una de las formas básicas dentro de la música cubana.

Este ritmo fue tan popular y congregaba tal número de bailadores que el gobierno incluso llegó a prohibirlo, acusándolo de inmoral, pero pronto ganó espacio hasta en los más refinados salones de baile, mientras las casas editoras de discos le daban una difusión ilimitada. Desde el punto de vista coreográfico existen dos estilos fundamentales de interpretar este género: el son montuno y el son urbano. El son se empezó a ejecutar en todo el país y se caracterizó por realizar su paso básico a tiempo de clave o contratiempo de clave.

El son evolucionó dando origen a otros géneros, principalmente la salsa.

El son montuno es más movido. Se caracteriza por un movimiento acentuado del torso hacia los lados, profundas flexiones de las piernas que provocan un constante subir y bajar del cuerpo, y la acción frecuente de los brazos arriba y abajo. Dentro de este estilo vamos a encontrar el changüí, el sucu-sucu y otros. En el son urbano los movimientos son más pausados, suaves y elegantes y la posición social de baile es más erguida. Las flexiones de las rodillas son menos pronunciadas y no se ejecutan los movimientos continuos de brazos descritos anteriormente. El paso básico del son, en su esencia, es similar al del casino, no solo por los tiempos musicales que comprende sino, además, por la forma o diseños corporales y espaciales.

El son en septiembre de 2012 fue declarado patrimonio cultural de Cuba.

El son evolucionó dando origen a otros géneros (principalmente la salsa), sin embargo es aún interpretado por agrupaciones tradicionales en Cuba, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela. Algunos de los soneros más recordados son: Ignacio Piñeiro, Bienvenido Julián Gutiérrez, Arsenio Rodríguez, Benny Moré, Faustino Oramas, Dúo Los Compadres, Roberto Faz y el Trio Matamoros. En septiembre de 2012 fue declarado patrimonio cultural de Cuba

El Mambo

Danzón de nuevo ritmo con raíces africanas que surgió en Cuba en 1938, creado por el músico cubano Orestes López. En tanto baile popular, el mambo surgió como necesidad de los bailadores que no se conformaban con las cadencias del danzón, y con las transformaciones de Pérez Prado surge un nuevo ritmo, que los propios bailadores iban mezclando con diversos elementos, entre ellos bailes negros de Estados Unidos como el boggie. A finales de los años 1940, un músico cubano llamado Dámaso Pérez Prado, fiel exponente de esta variante, incorpora nuevos elementos y se convierte en la primera persona en vender su música como mambo. Dámaso Pérez Prado y Benny Moré lo hicieron popular en la Ciudad de México, y luego en el resto del mundo a mediados de la década de 1950.

Con el paso del tiempo, el mambo ha desarrollado tres ritmos diferentes: el mambo sencillo, el doble y el triple.

Con el paso del tiempo, el mambo ha desarrollado tres ritmos diferentes: el mambo sencillo, el doble y el triple. Éste último dio paso al Chachachá que conocemos hoy en día. En la actualidad es uno de los ritmos latinos que se enseñan en las clases de Baile de Salón. Tras los pasos de Prado llegó una ola de músicos de mambo. Algunos experimentaron con técnicas nuevas, como ritmos más rápidos y el uso de pasos laterales en el baile; esta última innovación dio lugar a la formación del Chachachá y fue el resultado de la experimentación del violinista cubano Enrique Jorrín.

En la actualidad el mambo es uno de los ritmos latinos que se enseñan en las clases de Baile de Salón.

El mambo volvió a ponerse de moda en 1995 cuando Guinness utilizó la canción de Pérez Prado Guaglione en una campaña publicitaria con el actor dublinés Joe McKninney. La canción se lanzó como sencillo y alcanzó el número 2 en las listas inglesas. En 1999, Lou Bega publicó una remezcla de Mambo No. 5, otra composición original de Prado, que se convirtió en un éxito por toda Europa. Compositores cubanos y extranjeros en los últimos años han incursionado en el mambo, por lo que este mantiene su vigencia como género.  Entre sus grandes intérpretes están las siguientes orquestas y cantantes Dámaso Pérez Prado y su Orquesta, Xavier Cugat y su Orquesta, Rafael de Paz y su Orquesta, Pablo Beltrán Ruiz y su Orquesta, Orestes López, Benny Moré, Arsenio Rodríguez y Tito Puente.

A finales de los años 1940, los arreglos orquestales de Dámaso Pérez Prado, que dirigía una orquesta de formato jazz-band, le aportaron una sonoridad nueva.

La Rumba

Se originó en Cuba como un baile típico de un ambiente caliente y se ha convertido en el baile más clásico de los bailes latino-americanos. El 30 noviembre de 2016 en París, el Comité Intergubernamental de la Unesco, reunido en Etiopía, decidió incluir a la rumba cubana en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconocida como una mezcla festiva de músicas y danzas. Los grupos de rumba que más se han conocido en Cuba se pueden mencionar: Lolo Yonkori dirigido por Alberto Sayas, Celeste Mendoza y su grupo de guaguancó, Clave y guaguancó, dirigido por Dedeo, Grupo de guaguancó, cantando Carlos Embales, Los Papines, y Los Muñequitos de Matanzas, no hay en nuestro país un solo pueblo que no tenga un grupo de rumba.

La rumba se originó en Cuba como un baile típico de un ambiente caliente y se ha convertido en el baile más clásico de los bailes latino-americanos.

La Rumba cubana, compuesta por toques, cantos, bailes y pantomima surgió durante el colonialismo español. Es una de nuestras manifestaciones musicales de mayor prestigio folclórico y popular, que se extiende hacia otras naciones. La Rumba era típicamente una danza folklórica afrocubana que servía como un baile de fertilidad. Tomó sus bases para baile de salón en el siglo XVII a partir del son cubano. La Rumba se bailaba en las tabernas, bares y similares de aquella época. Se hizo popular en las primeras décadas del siglo XX.

Las canciones en la rumba hablan a menudo sobre la vida diaria de la gente, sin distinción de raza, ni de clase social.

La Rumba se caracteriza por sus movimientos eróticos y a veces grotescos. Los instrumentos musicales empleados para tocar rumba son simples: tres tambores de duelas ligeramente abarrilados llamados «Quinto», «Salidor» y «Tres Golpes»; un par de marugas metálicas (nkembi) que usa en las muñecas el tocador del quinto de la columbia y un par de claves (palitos entrechocantes) con las que el cantante marca el ritmo.

La Rumba se caracteriza por sus movimientos eróticos y a veces grotescos.

En Cuba se pueden distinguir tres estilos de rumba principales: Yambú: tiene un origen urbano y parece ser uno de los estilos más antiguos, pues existen referencias sobre el mismo desde mediados del siglo XIX. Su aire es lento. Representa el coqueteo de la mujer al hombre, y se caracteriza porque en él no se realiza el Vacunao (movimiento pélvico de significación erótica). Columbia: por lo general es un baile exclusivo de hombres, aunque algunas mujeres se hicieron famosas por su interpretación del mismo. Llegado el momento del baile, algún participante de la fiesta pide permiso, con un gesto, para bailar, y luego de abrirse espacio entre los presentes y de saludar a los tambores hace alarde de su habilidad danzaria. Más tarde, otro bailador lo sustituirá, intentando superar sus pasillos. Guaguancó: es la más elaborada, tanto musical como en lo referente a los textos. El guaguancó es danza típica de los barrios negros de la ciudad de La Habana. El tempo del guaguancó es levemente más lento que el de la columbia y más rápido que el yambú. En el baile se representa la persecución amorosa del hombre a la mujer: él deseando Vacunarla, y ella intentando picarescamente protegerse del ataque.

La Rumba era típicamente una danza folklórica afrocubana que servía como un baile de fertilidad.

La Timba Cubana

Es un género musical de origen cubano de ritmos modernos con mucha agresividad y fácil de bailar. Tiene sus antecedentes en cuatro pilares: Juan Formell con el songo, una fusión entre mezcla de son, yoruba y el pop español. Irakere con un formato una front line de metales, golpe en el corazón del bombo y la fusión del jazz con la electrónica, la rumba y tambores batá. Revé con el changüí soneado y rumbeado en las orquestaciones atrevidas de Juan Carlos Alfonso. Adalberto Álvarez con el Conjunto Musical Son 14 en el renacimiento del conjunto sonero salseado, con más velocidad.

La timba cubana es un género musical de origen cubano de ritmos modernos con mucha agresividad y fácil de bailar.

Timba siempre fue poner corazón, dicen los expertos, empeño al momento de hacer música. En las orquestas cubanas, al tocar el son montuno u otros ritmos bailables, los cantantes usan la expresión timba para invitar al resto de músicos a subir la temperatura del tema y energizar al público.  En la actualidad, la timba es común entre los músicos populares cubanos, principalmente los cultivadores del son.  Es una música de fusión: rumba, guaracha, son y mambo, aderezado con un toque de jazz, pop, rock, rap y el toque caribeño; una especie de funky cubano. Los textos son crudos y agresivos, reflejo de los tiempos, una lírica distinta, una poesía que canta la cultura del ritmo. El baile es libre, espontáneo, en solitario –como en África–; el desaparecido Juan Formell decía que la timba era un ritmo heavy (duro), afro, distinto a la salsita blanca latina.

La timba es un ritmo que impuso la música para bailar asumiendo la esencia de las tradiciones cubanas.

Demostró que la música cubana podía vencer el bloqueo de los circuitos de la industria musical. La triunfante timba inundó Europa, Asia y Estados Unidos de Norteamérica. Cambió la concepción de los estudiantes de los conservatorios musicales. La timba fue una moda y un concepto. Arrasó con todo. Surgen cientos de agrupaciones nuevas –muchas de ellas femeninas-, miles de músicos jóvenes, nuevas disqueras generando grabaciones de discos. Giras por todo el mundo, Premios Grammy, record Guinness (“El son más largo del mundo”), un Team Cuba sensacional. Bandas y directores geniales ya establecidos para la historia: Van Van, Adalberto, Irakere, Revé, Dan Den, NG La Banda, Isaac, Paulo FG, Charanga Habanera, Manolito Simonet, Bamboleo. Ha sido uno de los ritmos cubanos que más tiempo ha estado en la preferencia de los bailadores. Desde la década de los 90 del pasado siglo siempre ha tenido un espacio en las fiestas cubanas, que no se considera completa si en algún momento no suena algún tema de una de sus orquestas más representativas.

El baile es libre, espontáneo, en solitario. Es un ritmo heavy (duro), afro, distinto a la salsita blanca latina.

El Bolero

El bolero cubano nace en 1883, año en el que Pepe Sánchez crea el primer tema titulado Tristezas. Nada tiene que ver con el bolero español. Su desarrollo se inicia en el oriente cubano. El bolero cubano es música eminentemente urbana que tiene mucho que ver con la trova y la canción cubana y poco con los viejos boleros españoles que prácticamente sólo le aportaron el nombre. Con el tiempo, el bolero se fusionó con otros géneros musicales y provocó el surgimiento de algunos «subgéneros» como el bolero rítmico, el Bolero son, bolero-chacha, bolero mambo, el bolero ranchero (mezcla de bolero y mariachi mexicano), el bolero moruno (bolero con influencias gitanas e hispánicas) e inclusive la bachata. En la década de los años 80 se popularizó el bolero-rock, cuyo principal exponente fue Osvaldo Rodríguez, y en la de los 90, el bolero-salsa; así sin perder su identidad como género, el bolero se ha mantenido en todas las etapas de la historia de la música cubana.

Se ha asegurado que el bolero nació en Santiago de Cuba, y que quien dio forma definitiva al género fue Pepe Sánchez, con Tristeza, en 1883.

Aunque la lista de los cultivadores de este género a nivel latino es inmensa en Cuba los principales exponentes ha sido Antonio Machín, René Cabel, Beny Moré, Barbarito Diez, Vicentico Valdés, Fernando Albuerne, Rolando Laserie, Orlando Contreras, Fernando Álvarez, María Teresa Vera, La Lupe, Celia Cruz, Blanca Rosa Gil, Olga Guillot, Omara Portuondo, Xiomara Alfaro, Elena Burke, Pablo Milanés, Bienvenido Granda, Osdalgia Lesmes, Lucrecia, Ramón Armengod y César Portillo de la Luz.

Si bien el bolero nació en Cuba, se ha extendido exitosamente y hoy se cultiva en casi todo el mundo.

Escrito por: Redacción - LD, usando información de: TodoCuba.
Patrocinado por Pacotillas - Envíos a Cuba