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Yasiel Hernández, el joven cubano que ha hecho del hielo un modo de vida (+ Fotos)

Yasiel Hernández es un joven cubano que, literalmente, vive del hielo. Este santaclareño regenta Pure Ice, un próspero negocio situado en el No. 58 de la calle Prolongación de Colón en la mayor ciudad del centro del país, en el que se vende hielo y agua refinada.


Muchos se sorprenden de que alguien pueda vender hielo en Cuba a pesar del asfixiante calor tropical; pero en realidad es un negocio bastante viejo. Ya en el siglo XIX se fundaron las primeras fábricas de hielo y con ellas se amasaron enormes fortunas que luego se invirtieron en otros rubros industriales.

La aspiración de Yasiel no va tan lejos, pero para el delgado y siempre sonriente joven no existe mejor negocio que vender hielo.

Tuvo la idea de montar Pure Ice cuando observó a un empresario cubanoamericano pedir hielo para su trago en un bar de la ciudad sin poder ser complacido porque no había. Fue entonces que comprendió que existía un mercado para el hielo de alta calidad.

Yasiel Hernández es un joven cubano que, literalmente, vive del hielo

Gestionó una licencia de “centro procesador de alimentos ligeros” y fundó Pure Ice para fabricar hielo purificado, el producto estrella con el que se ha abierto paso en el mercado. En un primer momento trató de inscribirse como aguador, pero las autoridades le negaron el permiso.

La justificación que le dio el funcionario que le atendió es digna de Macondo: “No se le puede otorgar la licencia de aguador, porque usted desea vender hielo; y el agua congelada deja de ser agua”.

Sólo cuando solicitó la licencia de “centro procesador de alimentos ligeros”, que es con la que operan las cafeterías en Cuba (y que pagan un impuesto mayor) le permitieron abrir su negocio.

El hielo purificado que vende Yasiel es fuerte, completamente transparente y compacto. Cada cubito pesa unos 10 gramos, no es quebradizo ni presenta cavidades.

Aunque en un principio los comercios de la ciudad miraban de reojo a Pure Ice, poco a poco se los fue ganando. No sólo por la calidad del hielo, sino también por la del agua hiperfiltrada que comercializa entre un 30 y un 50 % por debajo de la que se vende en la red comercial del Estado cubano.

El hielo purificado que vende Yasiel es fuerte, completamente transparente y compacto

Yasiel siempre ha tenido la intención de cavar un pozo muy profundo para obtener agua de mayor calidad, libre de cualquier tipo de contaminación. Sin embargo, este propósito ha sido frustrado por los funcionarios encargados de vigilar su negocio, los cuales le exigen que debe hacerlo con el agua del acueducto de Santa Clara, a pesar de que en la ciudad escasea el vital líquido. Increíble.

El joven empresario utiliza en Pure Ice tecnología de punta que importó a un costo de unos 180 000 dólares, una gran inversión que tardará tiempo en ser amortizada. Sin embargo, como todo buen industrial, Yasiel tiene la visión en el futuro y no en el presente.

Sabe que todos los negocios pasan por un proceso de despegue y que los clientes llegarán atraídos por la calidad del producto. Por ahora la inmensa mayoría de los que le compran su producción son pequeños empresarios como él; pero las empresas estatales ya muestran interés en adquirirla y esos son clientes potenciales mucho más grandes. Una vez que desaparezcan las trabas que impiden establecer contratos con ellas no duda que acudirán en gran número a Pure Ice.

Cada cubito pesa unos 10 gramos, no es quebradizo ni presenta cavidades.

Dentro de su pequeña industria Yasiel es un hombre orquesta que lo mismo atiende el teléfono, que sirve a los clientes, que fabrica hielo. Un oficio que le encanta por su pulcritud, pero también porque no tiene que ensuciarse con comida, ni lidiar con impertinentes y borrachos… a estos últimos no les interesa compra hielo.

Escrito por | Redacción

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