Santiago de Cuba también tiene su Morro

Santiago de Cuba también tiene su Morro

La oriental de Santiago de Cuba en el oriente de la Isla tiene múltiples atractivos turísticos, pero ninguno destaca tanto como su Morro, el Castillo de San Pedro de la Roca, punto de visita obligado para todos los que llegan a la urbe.

El castillo, que fue construido por los colonialistas españoles para protegerse de las apetencias de las potencias rivales, los piratas y los corsarios, se compone de un sistema de fortificaciones levantadas sobre un promontorio rocoso que constituye el lugar ideal para tomar espectaculares fotos de la bahía.

Incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en el año 1997, la fortaleza fue dañada por los terremotos de 1675, 1678 y 1679; pero los españoles la reconstruyeron, la hicieron más fuerte y desde entonces nada ha podido derribarla.

San Pedro de la Roca es más que un castillo. Pocas construcciones militares se conservaron tan fieles a su concepción original como el Morro de Santiago de Cuba a pesar de que las exigencias de su uso militar variaron notablemente a lo largo de los siglos.

Diseñada por el genial ingeniero militar de origen italiano Juan Bautista Antonelli comenzó a construirse en 1638 durante el gobierno de don Pedro de la Roca y Borjas, de quien heredó su nombre. Tan imponente resultó al final la obra militar que ninguna escuadra extranjera pudo jamás violar la bahía de Santiago de Cuba durante la dominación española.

Durante las guerras de independencia los españoles la utilizaron como prisión y tras el fin de la Guerra del 95 y la ocupación norteamericana pasó a ser propiedad del Estado cubano.

Los gobiernos republicanos no le encontraron mucha utilidad al vetusto castillo, inútil ya desde el punto de vista militar, y estuvo abandonado por decenios hasta que en 1962 se acometió su restauración y en 1978 abrió sus puertas como museo.

Hoy es un punto de visita obligado de los turistas que llegan a Santiago de Cuba, los cuales se quedan extasiados al contemplar desde sus muros la magnificente belleza de la rada santiaguera que San Pedro de la Roca resguardó por siglos.

Escrito por: .
Patrocinado por Pacotillas - Envíos a Cuba