fbpx

Liván Hernández, el pelotero cubano que ganó millones en las grandes ligas

El Pelotero cubano Liván Hernández
Paul Kehrer / Flickr

El pelotero cubano Liván Hernández era puro desenfado en el box, su confianza era una virtud sobrecogedora que servía de antesala para un lanzamiento poderoso e imparable.


El día que lanzaba, los rivales sabían que seguramente lo iban a tener que soportar por mucho tiempo. Estar frente a él, en sus mejores tiempos, era estar en uno de esos días en que el terreno de béisbol se puede convertir en un infierno.

Hernández se fue de Cuba en 1995 y al llegar a los EE.UU. ya era conocido por todos como el hermano del Duque. El de Industriales le había dejado la parada alta al coronarse campeón de la Serie Mundial con los Yankees, pero el joven lanzador nunca tuvo demasiado respeto por la presión ni por los retos.

Liván Hernández: un pelotero valioso

De esta forma repitió la hazaña en 1997 con los espectaculares Marlins de la Florida y ganó su propio anillo y por si fuera poco el trofeo del jugador más valioso de la Serie Mundial, demostrando así que no estaba a la sombra de nadie, que era un pitcher de respeto.

Los especialistas se referían a él como un «caballo de trabajo que hace muchos lanzamientos, lanza en muchos innings y comienza todos los juegos necesarios para proveerle a todo el bullpen el descanso necesario”. Tanto es así que entre 1998 y 2007, el pelotero Liván Hernández nunca lanzó en menos de 199 innings, de hecho en 2004 y 2005, fue el líder de las Ligas Mayores con 3.927 y 4.009 lanzamientos, respectivamente.

Una de sus grandes virtudes siempre fue la defensa y solo llegó a acumular 11 errores en su carrera profesional. El pitcher fue seleccionado al Juego de Estrellas en dos ocasiones y fue el líder de la Liga Nacional en innings lanzados en tres temporadas consecutivas, de 2003 a 2005, y fue el líder de juegos completos en el primero de esos tres años.

El cubano jugó para los Marlins de Florida (1996-1999), Gigantes de San Francisco (1999-2002), Expos de Montreal (2003–2004), Nacionales de Washington (2005-2006), Diamondbacks de Arizona (2006-2007), Mellizos de Minnesota y Rockies de Colorado (2008) y en esta etapa recaudó una buena cantidad de dinero.

El defensa Liván Hernández
Una de sus grandes virtudes siempre fue la defensa y solo llegó a acumular 11 errores en su carrera profesional Fuente: Dbking / Flickr (CC BY-SA 2.0).

Contratos millonarios

A pesar de que los contratos de su hermano por cuatro años y 6,6 millones de dólares y del suyo, muy similar a este, con los Marlins ahora parecen risibles, comparados con los que han firmado los nuevos peloteros de la isla que han llegado a la MLB, estos le valieron para acumular cifras millonarias en sus arcas.

Igualmente, ya en el final de su carrera logró contratos cuyas cifras extraoficiales revelan un salario de $750,000 dólares, aunque seguramente fue mucho más, por bonificaciones y otros estímulos adicionales con los Bravos. Anteriormente había ganado $1.25 millones con los Nacionales de Washington.

Liván también hizo algo que generó polémica, cuando subastó algunos de sus artículos más preciados, como el trofeo que lo acreditó como el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1997 e incluso su anillo de campeón de ese año con los Marlins de Florida.

Realmente parece inexplicable cómo después de ganar tanto dinero se declaró en bancarrota, pero eso es otra historia.

Si le ha gustado este artículo, también podrían interesarle estos otros:

También puede ver artículos similares en nuestra sección Deportes en Cuba.

Escrito por: Redacción - AHP , usando información de: The Baseball Cube

Patrocinado por: Pacotillas - Envíos a Cuba

Spinner de carga