La tienda más famosa y elegante que existió en Cuba

La tienda más famosa y elegante que existió en Cuba

El Encanto, según contaban muchos de sus clientes, era el ejemplo de que nunca un comercio tuvo mejor dado su nombre. Se trataba de un gran almacén estilo Paris, y se consideraba la tienda más lujosa de Cuba y competía con las mejores del mundo. La primitiva tienda que dio origen a esta majestuosidad no fue más que un localcito pequeño que ocupaba la esquina de las calles San Rafael y Galiano, terminaron ocupando casi la manzana entera y montando medianos almacenes del mismo nombre por toda Cuba. Como sus frecuentes clientes en los años 50 comentaban, solo era posible comprar los últimos modelos del diseñador Christian Dior en dos lugares del mundo, uno era posiblemente en Paris y el otro sin duda era en la tienda El Encanto de La Habana.

Uno de los primeros poster publicitarios de la tienda El Encanto.

 

Su historia comenzó con José y Bernardo Solís, dos hermanos naturales de Asturias que se asentaron en Cuba, que establecieron una tiendita de las llamadas sederías para el expendio de telas. Su gran éxito en el negocio, gracias a las inteligentes prácticas comerciales que fomentaban, los llevo a interesarse en buscar un socio que aportase capital y de esta manera lograr la ampliación de la tienda. Aprovechando la confianza y amistad que unía a los hermanos con su empleado, Aquilino Entrialgo, formaron la empresa mercantil Solis, Entrialgo y Cía. S.A. en el año 1900… De esta forma nació El Encanto.

Tres fotografías donde se ve la evolución del tamaño y la fachada de El Encanto.

 

Sus dueños fueron los creadores del concepto de tienda por departamentos en Cuba, comenzaron dedicando distintas secciones en la tienda a productos de un mismo ramo. Introdujeron en su comercialización técnicas de ventas como la inteligencia de negocio, el control de calidades, las vidrieras con montajes diseñados de formas atractivas y hasta las novedosas escaleras mecánicas, de las que se cuentan entre los pioneros en colocarlas en su negocio en Cuba. Continuaron modernizando de forma constante su almacén hasta construir la sede final de La Habana, inaugurando el nuevo edificio en el año 1949 y que contaba con seis plantas y sesenta y cinco departamentos.

Así se adornaba la fachada en las fiestas navideñas.

 

Fue frecuentado por los actores de Hollywood Tyrone Power, Cesar Romero, Ray Milland y por las estrellas del cine mexicano Miroslava y María Félix. Las 5 de la tarde era la hora crítica, para entrar a la tienda había que atravesar una muralla de automóviles que esperaban a que sus ocupantes hiciesen sus compras. Era como una gran feria de la belleza y de la elegancia que se llenaba de las mujeres más hermosas de la ciudad a aquella hora.

Fotografía tomada desde la calle Galiano donde se ve la esquina de Galiano y San Rafael con la majestuosa tienda El Encanto.

 

Mantenían una plantilla aproximada de seiscientos empleados y el personal tenía sus comedores propios. Almorzaban por turnos para no dejar nunca abandonado los espacios de atención en la tienda. Más que un comercio era para la ciudad como un centro social porque en sus salones de pisos altos se celebraban exposiciones de artistas famosos, se daban conferencias y hasta se organizaban reuniones.

Tras el triunfo de la revolución cubana la tienda fue intervenida en 1960 y en 1961 en incendio, provocado por bombas incendiarias, terminó por derribar el edificio cobrando la vida de Fe del Valle que se encontraba de guardia en el centro.

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