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El central Santa María en 1913

Todo sobre la industria azucarera cubana: El central Santa María

El central Santa María, situado en Ranchuelo, Las Villas, era un central pequeño, el No. 103 del país en 1958, por su capacidad de molienda diaria de 250 000 @ de caña. Tenía, sin embargo, un rendimiento industrial alto. Daba empleo a 2 000 trabajadores en zafra y poseía 58 caballerías de tierra.


Hay discrepancias sobre la fecha de su fundación, que algunos sitúan en 1846 y otros en 1849 por Esteban de la Torriente. En 1874 pasó a la propiedad de los Sánchez Iznaga, volviendo en 1878 a “Celestino Torriente y Hermanos”, en 1892 a Francisco María de la Torriente y de 1895 a 1909 a García Espinosa, hasta que, en ese último año, fue comprado por Esteban Cacicedo de la Torriente.

Sembraba en 1913 la variedad cristalina sin emplear fertilizantes ni regadío como era usual en la época. Su maquinaria se componía entonces de una descargadora y una desmenuzadora seguidas de un juego de tres trapiches, siete defecadoras con 2 750 galones de cabida, dos evaporadores de triple efecto de 9 000 pies de superficie calórica, ocho cristalizadores abiertos de 140 sacos de cabida y dos al vacío de 250 sacos, 14 centrífugas y una batería de calderas con 1 600 caballos de fuerza, compuesta de cuatro Babcock & Wilcox en dos hornos Cook.

En 1958 pertenecía a la poderosa familia Cacicedo (que controlaba también el central Caracas). Felipe Cacicedo era su presidente y administrador general, Juan Monistrol Vázquez era el vicepresidente, e Isidoro y Ramón Cacicedo, tíos del primero, eran directores.

Se abastecía en un 5 % de cañas de la administración y en un 95 % de colonos en tierras del central. Tenía sembradas el 50 % de sus cañas con la variedad POJ – 2878, en el resto predominaba la Pepe Cuca. Como promedio la gramínea rendía de 40 000 a 50 000 @ por caballería.

Tenía amplia solvencia. Su capital líquido era de $3 500 000 y en 1958 obtuvo utilidades por $124 000.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 fue expropiado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como Efraín Alonso.

Fue uno de los centrales de la antigua provincia de Las Villas que sobrevivió a la llamada Tarea Álvaro Reynoso, iniciada en los primeros años del siglo en curso y durante la cual fueron demolidos la mayoría de los ingenios del país.

Escrito por | Redacción - AHP

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