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La Finca de los monos
Collage TodoCuba

La Finca de los Monos, un lugar que acogió a 3 generaciones de simios

La llamada Finca de las Delicias, antigua propiedad de Rosalía Abreu está ubicada en el capitalino municipio de El Cerro. Pasó a ser conocida como «la Finca de los Monos«. Esta mansión, cuya forma recuerda un castillo medieval, albergó tres generaciones de simios, que se convirtieron en objeto de estudio por parte de científicos, tanto cubanos como extranjeros.


Rosalía Abreu era una de las mujeres más acaudaladas en la Cuba de principios del siglo XX. No solo era propietaria de estos exóticos mamíferos, de los que llegó a tener más de 200. También albergaba en su suntuosa propiedad diferentes ejemplares de osos, ciervos, caballos, conejos, perros, pavos reales, guacamayos, papagayos, gatos, gallos japoneses y hasta un pequeño elefante, que recibía el nombre de Yumbito.

Rosalía Abreu y su interés por los simios

Sin embargo Doña Rosalía tenía un especial interés por los simios, a quienes trataba como personas. Además de criarlos, estaba muy interesada en el estudio de su comportamiento, lo que dio origen a visitas de varias comisiones científicas a la propiedad de esta acaudalada dama.

En 1924, el entonces profesor de la Universidad de Yale, Robert Yokes, declaró que éste se trataba de uno de los experimentos antropológicos más importantes que se hubiesen realizado hasta la fecha.

La colección contaba con gorilas, chimpancés y orangutanes y otras especies hasta completar más de 40 especies de primates. Por ello, Rosalía Abreu se convirtió no solo en objeto de burlas en la Cuba de aquel entonces, sino en protagonista de historias de terror, que se difundieron rápidamente por toda la Isla.

Rosalía Abreu
Rosalía Abreu. Fuente; Collage TodoCUba.

Muchos se dedicaron a divulgar fantásticos cuentos, en los que los monos de Rosalía se vestían como sirvientes y llevaban a cabo las labores de la casa. De igual forma, otra historia afirma que uno de los simios era empleado como chofer. Incluso, se llegó a decir que tenía monos amaestrados cuyos tamaños iban desde el de una rana hasta el de un hombre.

Lo cierto es que el imaginario popular se nutrió de la historia de Rosalía Abreu, hasta convertirla en toda una leyenda, llena de misterios. Esto opacó el quehacer científico de la acaudalada dama, cuya colección brindó invaluables aportes para el estudio del comportamiento de los simios.

La Finca de los Monos ahora es un palacio tecnológico

Según se afirma, Rosalía se comenzó a interesar por los monos a finales del siglo XIX. En esta época, realizó un viaje al sur de Francia, donde adquirió una macaca. Este fue el ejemplar que inauguró su colección. Junto a ella estaba un orangután, que provenía de Filadelfia.

Al morir Rosalía Abreu, el 3 de noviembre de 1930, su colección de monos pasó a formar parte de la Carnegie Institution, cumpliéndose así la voluntad expresada por la dama antes de fallecer.

En la actualidad, la Finca de los Monos -como le conocen la mayoría de los habaneros- funciona como palacio tecnológico. Luego de la muerte de su propietaria, varias partes de la propiedad fueron vendidas por sus sucesores. Así fue desapareciendo, poco a poco, la leyenda que rodeaba la mansión en la que, por primera vez en el mundo, los chimpancés se reprodujeron en cautiverio.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: Talía Jiménez Romero / Archivo TodoCuba

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