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La desconocida historia del primer viaje de ferrocarril en Cuba

Sólo cuatro países anteceden a Cuba en el uso del ferrocarril en 1837, fecha en que se abre el primer tramo ferrocarrilero desde La Habana hasta Bejucal, adelantándose en once años a la metrópoli en este importante peldaño de ascenso en el desarrollo del transporte, las comunicaciones, la economía.

¡Así fue la construcción de la primera línea férrea en Cuba!



Los antecedentes de la construcción de la primera línea férrea en Cuba señalan que en agosto de 1830, por encargo de la Sociedad Económica de La Habana, los señores Juan Agustín Ferrety y el marqués de la Cañada de Tirry redactan un informe para promover “la construcción de un camino de hierro en una isla donde las antiguas vías de comunicación estaban sujetas a causas del deterioro mucho mayor que en otros países”, según consigna Jacobo de la Pezuela en su Diccionario Geográfico, Estadístico, Histórico, de la Isla de Cuba.

La Sociedad publica el informe y Francisco Dionisio Vives, capitán general de la Isla, acepta la idea y convoca a la constitución de una junta especial.

La junta celebró numerosas sesiones y trazó el plano de la línea, la cual estaba proyectada desde La Habana hasta Güines; asimismo acordó la forma y los medios para la realización del trabajo.

La primera linea férrea de Cuba. La historia del tren. FUENTE: historias del tren

La presencia en La Habana de Marcelino Calero, editor del Semanario de Agricultura y Artes, quien poseía un privilegio para construir un ferrocarril en Andalucía y se hallaba en la Isla en viaje de propaganda para el logro de esa empresa, contribuyó al impulso del proyecto cubano.

Sin embargo, Calero, en su empeño participativo, estuvo bastante errado a la hora de presentar sus cálculos a la junta.

Tasó el costo de cada milla en 7 500 pesos, mientras los ingenieros franceses e ingleses ofrecieron un aproximado de 25 500; y otro experto convocado, el general Lemaur, lo llevó a 60 000 por cada milla.

La junta se decidió por un presupuesto máximo de 700 000 pesos para todo el camino.

Mas, nada se concretó y la Junta de Fomento, continuadora del Real Consulado, pasó a ocuparse del proyecto.

Para ejecutarlo solicitó un préstamo a Inglaterra, efectuado el 14 de octubre de 1834 por un capital ascendente a 450 450 libras esterlinas equivalentes a 2 252 252 pesos que se convertirían, luego de sumarle los intereses, premios y comisiones, en 4 726 236 pesos.

Para dirigir las obras constructivas fue contratado -por 60 000 pesos- el ingeniero norteamericano Alfredo Kruger.

El 9 de diciembre de 1834 se iniciaron las obras en la Calzada de las Puentes.

El trazado primero de la línea era por la falda del Castillo del Príncipe, a orillas de la Zanja hasta el Jardín Botánico, pero el entonces capitán general Miguel Tacón se opuso, alegando que afearía el paseo de su nombre y la casa quinta de recreo (la Quinta de los Molinos).

Se hizo necesario comenzar la línea en el lugar conocido como Garcini. El primer tramo terminado, de seis leguas y media, arrancaba en ese sitio hasta el poblado de San Felipe.

Esa fue justamente la etapa de mayor dificultad constructiva en la línea por lo accidentado del terreno.

Hubo que atravesar lomas, salvar ríos y cañadas, terraplenar una ciénaga y ejecutar varios puentes y alcantarillas.

Pero, finalmente, en la fecha apuntada, se inauguró el tramo La Habana-Bejucal en homenaje a la reina doña Isabel II.

El segundo tramo, desde el pueblo de Bejucal hasta el pueblo de Güines, es decir, el total de la línea proyectada, fue inaugurado un año justo después.

Linea férrea de Cuba, el ferrocarril. FUENTE: cubahora

¿Como fueron los primeros días de la inauguración?

En los primeros días de la inauguración del primer tramo, el tren de pasajeros sólo hacía un viaje por jornada. A las 7:00 a.m. salía desde La Habana hacia Bejucal y a las 5:00 p.m. regresaba a La Habana.

En el primer viaje, el día 19 de noviembre, pagaron su pasaje 150 pasajeros, en la ida; y 180, al regreso. A los 15 días comenzaron los trenes de carga el viaje en redondo.

La tarifa de viaje de La Habana a Bejucal, en coches de primera clase, era de 2 pesos y 4 reales ($2.40); en segunda, $1.20; y en tercera, 5 reales ($0.50). La travesía del primer tramo se hacía en una hora y 20 minutos.

El ferrocarril La Habana-Güines, en su primer año, bajó los costos de transportación azucarera en un 70%.

Antes de terminarse esta primera línea ya había comenzado la construcción del camino de hierro Habana-Matanzas.

Una nueva era había comenzado en la Isla en el transporte, la industria y las comunicaciones.

Esta es la historia desconocida del primer viaje de ferrocarril en Cuba.

Sello del Ferrocarril de la primera línea férrea de Cuba. FUENTE: historias del tren

Escrito por | Redacción TodoCuba

Fuente: Ecured

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