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La curiosa historia de las volantas, los primeros “almendrones” de La Habana

La Habana es famosa por su Malecón, su Morro, su Capitolio… y sus almendrones, los vetustos carros americanos de la época republicana que aún ruedan por sus calles por esos milagros del ingenio cubano y que prestan servicios de taxi a extranjeros y cubanos según su confort. Pero, mucho antes de que llegara el primer fotingo a la capital cubana, la capital cubana tuvo sus primeros “taxis”, se llamaban volantas y cobraban dos pesos fuertes.


Eso fue en las primeras décadas del siglo XIX, porque en los primeros dos siglos tras du fundación, La Habana estaba tan apretada dentro de sus murallas que sus vecinos se trasladaban a pie o a en todo caso a caballo. Sólo a finales del siglo XVIII los más pudientes entre la aristocracia habanera comenzaron a importar calesas desde Inglaterra que fueron los primeros vehículos de transporte que conoció la ciudad.

Sin embargo, las calesas habían sido diseñadas para climas más septentrionales y, en buen cubano, daban un calor del car… sin contar que, por tratarse de un vehículo cerrado las señoritas no podían lucir sus galas y sus joyas, que era uno de los objetivos de salir a la calle en el siglo XVIII, donde había bien poco que hacer. Por esas razones, los cubanos inventaron el quitrín que resolvía los dos problemas: era descapotable y además fresquito.

Junto con los quitrines llegaron también las volantas, que por dos pesos fuertes llevaban a los habaneros desde el centro de la ciudad hasta las quintas del Cerro. Fueron las volantas los primeros taxis con que contó La Habana.

Los criollos decimonónicos se llevaron al vuelo que aquello del boteo podía ser un buen negocio y pronto la capital se llenó de “taxis”. No sólo alquilaban las volantas, también comenzaron a hacerlo los quitrines y hasta los coches, donde se trasladaban el Capitán General de la Isla y las autoridades eclesiásticas.

La ruina de estos primeros “boteros” de la capital llegó a mediados de siglo cuando comenzaron a operar en la ciudad las primeras rutas de guaguas que hicieron caer los precios de Cerro a La Habana desde los dos pesos a los seis reales.

Escrito por | Redacción - AHP

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