fbpx

En Cuba vive la segunda mujer más longeva de la tierra

Emilia de la Caridad Quesada Blanco, según el documento de identidad, aunque también muchos la llamen María Emilia, como sus padres la bautizaron cumplió ayer 117 años de edad y es la segunda mujer más longeva del mundo.


Mima reside en la avenida 54, Cienfuegos. Su carné de identidad registra una cifra sorprendente: 01010509291. Esto quiere decir que nació… ¡el 5 de enero de 1901! ¡Y aún vive!

Sus piernas, como es de esperar, casi no sostienen su frágil cuerpo, pero su mente se mantiene vivaz y alerta. Lúcida, plenamente consciente de su alrededor, no pierde ningún detalle, las señales de la vida cotidiana, la memoria familiar y cada domingo disfruta el delicioso caldo que le envía con puntualidad todos los mediodías su sobrina Leticia.

Emilia de la Caridad Quesada Blanco, según el documento de identidad, aunque también muchos la llamen María Emilia, como sus padres la bautizaron, es la que aun sobrevive de 16 hermanos; varios de ellos existieron vivieron hasta pasados los 90 años de edad.

Ella es una longeva mujer de mucha fe, de buenos pensamientos, la alimentación sana y la convivencia en armonía.

Sin embargo, por razones desconocidas, no aparece en los registros que llevan la cuenta de las personas vivas más longevas de Cuba y el mundo.

El año pasado, fallecieron dos mujeres que encabezaban la lista de personas más longevas del planeta de acuerdo al  Gerontology  Research Group, con sede en Estados Unidos, que certifica sus datos en el libro de los Récords Guinness. Una falleció el 15 de abril, la italiana Emma Morano (nacida en 1899) y la otra, una jamaicana llamada Violet Brown (nacida en 1900).

En el listado le sigue, la japonesa Nabi Tajima, que nació en la prefectura de Kagoshima el 4 de agosto de 1900 y reside actualmente en Kikai. Y luego su compatriota Chiyo Miyako, cuyo nacimiento ocurrió el 2 de mayo de 1901.

Todo parece indicar, que a Guinness World Récords no han recibido información de la existencia de María Emilia Quesada, quien ya se encuentra  débil sobre la cama o el sillón, pero con la mente clara y la memoria bien lúcida.

Escrito por | Redacción

Patrocinado por: Pacotillas - Envíos a Cuba