Conoce la curiosa leyenda del caracol más lindo de Cuba

Conoce la curiosa leyenda del caracol más lindo de Cuba

No hay en Cuba caracoles más bellos que las polimitas. Sus radiantes colores prenden de luz los campos cubanos, que junto al rocío de la mañana, parecen dar la ilusión de un espectáculo muy semejante al mismísimo arcoíris.

Hay polímitas marrones, rojas, naranjas, amarillas, y según se dice, el origen de estos diminutos caracolitos proviene de una ancestral leyenda de amor ocurrida en la primera villa cubana: Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa.

Cuenta la historia que un cacique cubano vivía enamorado de la hermosura de una bella india de su tribu. El cacique decidió cortejarla y para ello quiso obsequiarle un hermoso regalo que la sorprendiera realmente. Pensó en flores y piedras preciosas pero entendió que su regalo debía ser aún más especial y a la vez único.

Entonces, se le ocurrió salir por el bosque para intentar capturar de alguna manera los colores de la naturaleza y regalarlos a su enamorada.

Quiso atrapar los caracolillos que traían el amarillo intenso del Sol, el rosa de las flores, el blanco de la cresta de las olas, el verde de las montañas. Sin embargo al caer la tarde, el Sol se ocultó y no pudo tomar el azul del cielo que tanto admiraba. En su lugar tuvo que conformarse con el negro de la noche, al que también apreciaba por su misticismo y encanto.

Cuando terminó de reunir todos los colores que necesitaba se los regaló todos a su amada para sellar aquel compromiso eterno. La novia del cacique quedó perpleja ante el colorido y mágico obsequio, el cual agradeció con una preciosa danza. Entonces, la bella india danzó para su amado y en cada paso se notaba una inusual cadencia y regocijo producto de la pasión que comenzaban a tejer los dos.

La historia ha sido eco una y otra vez de numerosas generaciones de cubanos que le atribuyen a la hermosa leyenda el origen de estas mágicas criaturas que aún habitan en nuestros campos. Aunque eso sí, nunca encontrarás ninguna que sea azul porque el cacique no pudo atrapar ese color.

Las polímitas no se pueden encontrar en otra parte del mundo más que en Cuba donde se localizan principalmente en las regiones intrincadas del oriente, específicamente en Baracoa.

El significado de la palabra proviene de dos vocablos griegos, poly (muchas) y mitos que quiere decir (rayas). Ahora bien, existen polímitas que no tienen patrones de líneas pero el brillo de los colores de su concha es algo indiscutible en casi todas.

Sin embargo, como todo lo bello en la naturaleza es codiciado, estos moluscos tampoco escapan a esa realidad.

Las polimitas cubanas están amenazadas y en peligro crítico de extinción porque sufren constantemente el asedio de cazadores furtivos que buscan su concha con fines comerciales y decorativos.

Eso sí, este no es un problema exclusivo de nuestros días. La persecución de las polímitas data desde hace mucho. Incluso se dice que numerosos colonos europeos las perseguían para luego comerciarlas en el Viejo Continente donde cada una podía tener un elevado precio.

Los cubanos de hoy saben que a estas bellas joyas de la naturaleza hay que dejarlas andar libres. Solo así podremos contarles a nuestros hijos la hermosa leyenda que guarda el caracol más lindo de Cuba.

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