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María Luisa García Longa, la campeona cubana de tenis que las autoridades cubanas mantienen en el olvido por ser hija de «burgueses»

Increíble que a pesar de ser María García Longa la primera mujer cubana en ganar dos medallas de oro en Juegos Centroamericanos, las autoridades deportivas cubanas mantengan su figura en el más ominoso de los olvidos. Ninguna institución deportiva o campo de entrenamiento de tenis lleva su nombre en la Isla, a pesar de que constituye todo un paradigma para el deporte blanco, pues desde 1930 en que consiguiera su hazaña en los juegos de La Habana.


El gran problema parece ser que María Luisa García Longa no cuadra con el modelo de deportista que prefiere vender el gobierno cubano: personas humildes, que pasaron más trabajo que un forro de catre y que llegaron al éxito en el mundo del músculo sólo gracias a la ayuda de la Revolución y el Partido.

Efectivamente, María Luisa no cuadra en esa descripción. Ella, como las cinco primeras mujeres que representaron a Cuba por primera vez en juegos panamericanos, pertenecía al Vedado Tennis Club, una institución de carácter social – recreativo, muy vinculada al desarrollo del deporte en la Isla; pero también ligada a la más rancia aristocracia cubana. En otras palabras: que la muchacha era burguesa y esa es razón más que suficiente para que en Cuba le den a alguien borrador en los libros de historia (salvo que hayan sido malos) y los multipliquen por cero.

En la lid de La Habana, María Luisa Longa demostró ser la mejor tenista del área y se alzó con sendas medallas de oro: en singles y en dobles.

Poco antes había entrado en la historia al convertirse en una de las cinco primeras mujeres cubanas en desfilar en un estadio olímpico, el de La Tropical durante la inauguración de los juegos. Todo un hito.

Aunque las mujeres habían debutado en el escenario deportivo ya desde las Olimpiadas de París 1900, en el Caribe y Centroamérica no sería hasta los Juegos de La Habana 1930 que se les aceptó. Y eso medianamente, porque Cuba fue la única nación que permitió que sus féminas intervinieran en el evento.

La sede del torneo de tenis en el que intervino María Luisa García Longa fue el Vedado Tennis Club, la institución a la que pertenecía, el Vedado Tennis Club. Con su participación ella y sus compañeras abrieron el camino a las deportistas del área que ya en la siguiente edición de San Salvador intervendría en cuatro deportes: baloncesto, voleibol, tenis y natación.

Aunque el olvido intencionado de María Luisa García Longa puede deberse a su origen social burgués; la dirección del INDER ha sido siempre bastante misógina a la hora de tributar honores. Parece mentira, pero, en un país donde las mujeres han dado tanta gloria al deporte, se pueden contar con los dedos de una mano las instituciones deportivas que llevan el nombre de una mujer.

Escrito por | Redacción

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