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Dámaso Pérez Prado, el rey del mambo cubano en el mundo

Nació el 11 de diciembre en Matanzas, aunque nos se precisa con exactitud si ocurrió en el año 1916 o 1917. Dámaso Pérez Prado, recibió desde pequeño clases de piano clásico, impartidas por el maestro Rafael Somavilla.


Pronto comenzó a demostrar su gran talento y amor por la música, aunque sus padres soñaban con que estudiara medicina. Otra de las personas que propiciaron su desarrollo como músico fue la maestra María Angulo. Por su parte, Pérez Prado integró la nómina de la charanga de Senén Suárez.

Damaso Perez Prado. FUENTE: Central Informativa del Adulto Mayor

Aquí su trayectoria artística y sus primeras presentaciones.

A principios de la década de 1940, cuando contaba con alrededor de 25 años decidió trasladarse a la Habana, buscando satisfacer sus ambiciones musicales, algo que le costó mucho esfuerzo ya que para ese entonces en Cuba la música popular gozaba de gran auge por lo que resultó trabajoso ganarse un lugar entre los músicos de la época.

Comenzó trabajando en centros nocturnos de la Habana como pianista y no tardó mucho en ser reconocido por sus aptitudes para tocar el instrumento y recibir trabajo en agrupaciones reconocidas en el país.

Entre estas agrupaciones se encuentran los Hermanos Palau, Cubaney y la agrupación de Paulina Álvarez. En el año 1943 logró formar parte de la orquesta que gozaba de mayor fama en aquel entonces llamada Casino de la Playa.

Logró formar su propia agrupación en el año 1946, en la que consolidó sus habilidades en el piano sumándole los sonidos de la batería, el bajo e instrumentos de viento. Su trabajo musical se vio influenciado por géneros como el punto cubano, la rumba y el Jazz.

Musico cubano Damaso Perez Prado. FUENTE: Podomatic

Gracias a sus obras el mambo pasó a un nivel superior, algo que mereció reconocimiento en países como Estados Unidos, Argentina y Venezuela.

Al mismo tiempo que el mambo surgió un nuevo baile marcado por su singularidad y la alegría que es capaz de transmitir basándose en movimientos de hombros, manos y pies al ritmo de la música.

Después de ganarse el reconocimiento y cariño del público cubano, decidió trasladarse a México siempre con el temor de que el mambo no causara en el público mexicano la reacción que esperaba, pero aún se lanzó a la suerte.

En este país creó una agrupación la cual contaba con la voz de Benny Moré, quien fue conocido tiempo después como el Bárbaro del Ritmo, fue en este un país donde logró inspirarse para crear sus obras más famosas en la década de 1950, como es el caso del Ritmo Mambo número 5 y «¡Que rico Mambo!´´ logró ganarse el afecto y la admiración del público mexicano con la ayuda de Kike Mendive y Ninón Sevilla ambos artistas cubanos.

Un resumen de la vida de Peréz Prado cubano. FUENTE: Salsafición

A partir de la RCA Víctor en Japón compuso la Suite exótica de las Américas, sinfonía que recoge la esencia musical del continente americano, obra que duraba 16 minutos y su lanzamiento fue todo un éxito. Dámaso continuó en México regalando el mambo al público bailador.

Luego de entregar sus mejores obras y sus mejores presentaciones, falleció en el año 1986 debido a un paro cardíaco.

Fue un auténtico cubano – mexicano que regalo al mundo el mambo, un género musical muy contagioso.

Sus canciones y su legado aun siguen presente en estos tiempos, fue un gran artista.

Escrito por | Redacción

Fuente: Ecured

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