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Cuba "cede" clínica en Bolivia por la COVID-19
EFE / Ernesto Mastrascusa

Cuba «cede» clínica en Bolivia por la COVID-19

La Habana, 24 de julio de 2020.- El Gobierno de Cuba expresó el jueves que no ha renunciado a la propiedad de la clínica en La Paz, que el Gobierno interino de Bolivia, encabezado por Jeannine Áñez, le expropió hace unos meses y que será convertido en un centro para el tratamiento de los médicos del país sudamericano que han contraído la COVID-19.


Sin embargo, el Ministerio de Exteriores de Cuba (Minrex), aclaró en una comunicado oficial que «cede» temporalmente las instalaciones de la mencionada clínica en vista de la delicada situación epidemiológica que se vive en Bolivia.

Situada en el residencial barrio de Achumani, en el sur de La Paz, la clínica estuvo regentada por Cuba durante más de una década hasta que en noviembre de 2019 quedó vacía tras la abrupta retirada, decidida por La Habana en medio de crecientes tensiones con el nuevo Ejecutivo boliviano, de los más de 700 sanitarios cubanos que prestaban sus servicios en el país andino.

Bolivia anunció esta semana que la llamada «clínica cubana» pasará «en diez días como máximo» -según la propia Áñez- a atender a médicos bolivianos que luchan contra la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, especialmente virulenta en ese país, donde ha dejado ya más de 2.000 muertos.

Decisión unilateral

En respuesta, el Minrex emitió hoy un comunicado para reclamar la propiedad de la clínica y denunciar su supuesta expropiación ilegal por parte de las autoridades bolivianas.

«La instalación que ocupa la Clínica del Colaborador fue comprada y ampliada por el Estado cubano, en estricto cumplimiento de la legislación boliviana», expone el Ministerio en su comunicado, en el que reclama «el inmediato restablecimiento de los derechos que le asisten como legítimo propietario del referido inmueble».

La Cancillería asegura que el lugar fue allanado «violentamente por las autoridades policiales» en noviembre del año pasado y que desde entonces se ha negado el acceso a la clínica al personal de la embajada cubana en La Paz.

También califica de «decisión unilateral» la iniciativa del Gobierno interino de dar un nuevo uso a las instalaciones. Considera que «constituye una violación de los derechos que asisten a la República de Cuba como propietario legal del referido inmueble (…)».

No obstante, puntualiza el escrito, «el gobierno cubano pone a disposición del hermano pueblo boliviano su utilización para asistir a los enfermos de la COVID-19 mientras dure la situación de crisis generada por esta pandemia en Bolivia», aunque «sin renunciar a la titularidad de la propiedad» ni a los derechos derivados.

Una clínica excluisva en Bolivia

La presidenta interina y otros ministros y altos funcionarios inspeccionaron la clínica, que ocupa dos pequeños inmuebles de dos y tres pisos. Certificaron que cuenta con laboratorios, camas para pacientes y ambientes para cirugías, además de equipos «de primer nivel».

Estas autoridades también criticaron que la «clínica cubana» operaba como un centro médico particular. Concretamente, alegaron que era para el uso del expresidente Evo Morales y un grupo de colaboradores suyos, principalmente sus exministros.

El Gobierno en Bolivia prevé que, una vez reabierta, la clínica tenga capacidad para unas cuarenta camas, la mayoría destinadas a cuidados intensivos.

Las relaciones entre Bolivia y Cuba fueron muy estrechas durante los casi catorce años en que Evo Morales gobernó. Pero se fueron a pique, tras la renuncia forzada del líder indígena y la asunción del poder por parte del Gobierno interino que encabeza Jeannine Áñez.

Relaciones suspendidas

En noviembre pasado, Cuba retiró de Bolivia por razones de seguridad a los más de 700 profesionales que prestaban servicios en ese país. En su mayoría se desempeñaban en el sector de la salud.

La decisión fue el colofón a la polémica detención días antes, por parte de la Policía boliviana, de varios médicos cubanos. Inicialmente, las autoridades del país acusaron a los sanitarios de promover protestas a favor de Evo Morales. Esto fue negado de forma tajante por el Gobierno cubano.

Dos meses después, el Gobierno de Áñez suspendió las relaciones diplomáticas con Cuba. Este es un paso que se considera la antesala de la ruptura completa de los lazos bilaterales.

El Gobierno cubano consideró entonces que la suspensión de las relaciones se basó en «mentiras, tergiversaciones e infundadas acusaciones». Anadió que la decisión respondió a presiones de Estados Unidos.

Bolivia acumula 2.328 fallecidos y 64.135 casos confirmados del nuevo coronavirus, que fue identificado por primera vez en el país a principios de marzo pasado.

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Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EFE

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