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EFE / Ernesto Mastrascusa

Comienza en Cuba venta de autos usados en moneda convertible

La Habana, 26 de febrero de 2020.- Este martes comenzó en Cuba la venta de autos usados por parte del Estado a particulares en un concesionario de La Habana. Los primeros clientes ya adquirieron sus vehículos pese a los precios desorbitados.


Tras pagar la cantidad de 80.000 dólares por un Toyota Land Cruiser 4×4 que cuenta 6.000 kilómetros en el marcador, un cubano residente en Miami, Yovan Orlando explico que se trata de «un carro usado de 2011, pero se encuentra en las condiciones requeridas para transitar».

Preocupado por la falta de garantía

Orlando pasó cinco noches en la cola para ser el primero en poder escoger un auto. Expresó su satisfacción por su adquisición y por el trato recibido. Sin embargo confesó que le preocupa que su Toyota recién adquirido  «no tiene garantía» lo que puede ser un «problema». «Por mi familia hago cualquier cosa», añadió.

En el concesionario de CIMEX -empresa del Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba- del barrio habanero de Miramar se ofrecen desde el 25 de febrero 30 modelos de autos usados, todos ellos a precios exorbitantes como 38.000 dólares por un Kia Picanto, 45.000 por un Peugeot 301 automático o 63.000 por un Peugeot 4008, según la lista que manejan, que no especifica el año o kilometraje del vehículob.

Se exige pagarlos con tarjeta de crédito en «moneda libremente convertible» o MLC, es decir, euros o dólares u otra divisa. No se acepta ninguna de las dos monedas en circulación en el país: el CUP o peso cubano ni el CUC o peso convertible.

Esto responde a la política del Estado cubano de recaudar divisas para tratar de aliviar su endémico déficit en la balanza de pagos, en un momento de crisis económica agudizada por el endurecimiento del embargo financiero y comercial de EE.UU. en los últimos meses.

Pese a que los importes de los automóviles puedan parecer exagerados, en realidad incluyen un descuento del 10 % en relación al que según CIMEX era su precio real.

La empresa asegura que solo retendrá un 15 % de la recaudación y el 85 % lo destinará a la mejora del transporte público, una de las tareas pendientes de las autoridades cubanas.

Varias personas hacen fila para la compra de los autos, en un centro destinado a ello, este lunes en La Habana. Fuente: EFE / Ernesto Mastrascusa.

Los precios inexplicables de los autos usados en Cuba

Los precios prohibitivos de los vehículos de segunda mano en la isla se vinculan directamente a las restricciones en la compra de autos nuevos y también a la imposibilidad del país de garantizar el abastecimiento de combustible, un problema endémico agudizado ahora por las nuevas sanciones de Estados Unidos.

Hasta 2011 el Gobierno prohibía comprarlos y desde 2013 los grava con un impuesto del 800 %, por lo que el compacto más económico en este país puede costar más que un vehículo de lujo en cualquier país de Europa o las Américas.

Cuba no fabrica automóviles y ningún particular o empresa al margen del Estado está autorizado a importarlos, de ahí la distorsión de la oferta y la demanda que obliga a pagar cantidades desorbitadas por adquirir un medio de transporte privado en un país donde el salario medio de un trabajador estatal ronda los 45 dólares al mes.

En el mercado informal de segunda mano de Cuba los precios no son mucho mejores: en la página web de clasificados Revolico se ofertaba la semana pasada un Lada 2105 de 1988 por 28.000 dólares, un Hyundai Atos de 2007 por 40.000 y un Audi S4 de 2010 por 120.000.

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Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EFE

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