¡Ay, Mama Inés!: pieza icónica de la música cubana

¡Ay, Mama Inés!: pieza icónica de la música cubana

Si pensamos en los teatros de La Habana del siglo XX, en los que voluptuosas mujeres entretenían a un público compuesto por hombres, en su mayoría, de seguro nos vienen a la cabeza imágenes de La Bella del Alhambra, película de Enrique Pineda Barnet que constituye, además de uno de los grandes éxitos del cine cubano, un fiel reflejo de esta época.

Muchas de las canciones más famosas que Rachel, la protagonista, ejecutó en este celuloide sobre los tabloncillos del Alhambra fueron ¡Ay, Mama Inés!, Si me pides el pesca’o te lo doy y Papá Montero. Estas tres composiciones, que se volvieron sumamente populares en La Habana de aquel entonces, quedando perpetuadas en la cultura cubana, provinieron de la misma mente maestra: Eliseo Grenet.

Sin embargo, el éxito que marcó el despunte de su carrera fue ¡Ay, Mama Inés!, que constituyó un antes y un después en la música cubana. Su estreno ocurrió el 29 de septiembre de 1927, ejecutado por la celebérrima Rita Montaner en la hoy Casa de la Música de Galiano. Formaba parte de una obra de la autoría de Ernesto Lecuona y el propio Eliseo Grenet, que llevaba por título Niña Rita o La Habana en 1830.

Esta primera ejecución constituyó todo un revés para el posterior éxito musical, pues, al haberse colocado al inicio de la obra, fue interpretada mientras el público aún se acomodaba. Tras la decisión de postergarla para el quinto acto, ocurrió un rotundo cambio que abrió paso a la popularización de esta canción que, poco tiempo después, ya formaba parte de los escenarios de Europa y América.

Aunque ¡Ay, Mama Inés! no fue el único éxito que le otorgó gran prestigio a la carrera de Eliseo Grenet-uneac.com

Este tango congo disfrutó de una rápida difusión por todo el orbe, y permitió que Grenet viajara por todo el mundo con el propósito de dar a conocer la música cubana. Posteriormente, compuso la opereta La viuda alegre, así como El Sitierito, que le mereció el Primer Premio en el Concurso de Canciones Cubanas. De igual forma, se encargó de componer la música para algunos poemas de Nicolás Guillén, como Motivos de Son.

Aunque ¡Ay, Mama Inés! no fue el único éxito que le otorgó gran prestigio a la carrera de Eliseo Grenet, podríamos afirmar que se erigió como una de esas canciones que llegan para quedarse, y terminan formando parte del paisaje musical del país. De esa forma, se convirtió en parte insustituible de esas melodías que todo cubano lleva implícitamente consigo.

Por: Talía Jiménez Romero

Escrito por: Redacción - LD, usando información de: TodoCuba.
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