Julia, una bailarina mexicana que se fue a mover la cintura a Cuba

Julia, una bailarina mexicana que se fue a mover la cintura a Cuba
© El Toque

Para Julia lo más importante es el show. Hace seis años que vive en Cuba y desde los 15 le apasiona el mundo del espectáculo, los cabarets nocturnos con escenarios de muchas luces y donde ella pueda ser el centro de atención.

Para eso vino a Cuba, para perseguir su sueño. Es alta, delgada, bonita, el prototipo de mujer perfecta, el paradigma que buscan todos los artistas para filmar sus videos clips y que luego imitan los adolescentes.

Su cuerpo de bailarina lo consiguió en un año de trabajo, el resto de sus compañeras, al menos en cinco.

Tuvo lesiones en la cadera y en la rodilla, pero logró lo que quería.

Julia es bailarina de la compañía Habana Show

Después de estudiar en la ENA se fue a probar en Tropicana, el cabaret más famoso de La Habana, pero como le quedó demasiado chiquito decidió mudarse al Ballet de la Televisión Cubana, y como tampoco sintió que allí realizaba su sueño a plenitud, partió definitivamente para Havana Show.

Allí es una bailarina nocturna, trabaja unas dos veces por semana, conoce y es amiga de toda la farándula, y lo más importante, ha conseguido ser la primera bailarina.

Desde Havana Show, Julia defiende la honra de su profesión, dice que las bailarinas nocturnas no son únicamente lo que muestran por fuera, sino que tienen mucho rigor técnico y que pueden ser tan magníficas como las bailarinas de ballet clásico.

Las coreografías donde se presenta para hacer los shows son de alto nivel técnico, por lo que tiene que esforzarse y trabajar muy duro para mantener el ritmo y las exigencias que este trabajo exige.

Pero afirma que muchas veces los prejuicios contra ellas se basan en la envidia o los celos, porque para estar ahí tienen que ser todas muy hermosas.

No cualquiera bailarina puede formar parte de Havana Show.

Julia trabaja muy duro y entrena constantemente, tanto así que logró acortar prácticamente su perfección y gracia en el baile en menos tiempo del que normalmente se requiere.

Ser reconocida por todos y por el trabajo que hace es una de las cosas que entusiasman a Julia, quien se siente muy a gusto cuando la reconocen y saludan por las calles.

Julia vino hace 6 años desde México, como dice ella, a “bailar a casa del trompo”.

A estas alturas, Julia sabe que dentro de unos diez años su carrera habrá llegado a su fin.

Para ese entonces pretende haberse formado ya como una empresaria en el negocio del espectáculo.

Cuando eso suceda habrá plantado historia, el mundo entero la habrá conocido con los videos donde ha sido protagonista la mexicana que vino a bailar en Cuba.

Escrito por: Redacción - LB, usando información de: El Toque.
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