Los famosos pregones de cubanos, símbolo del folclor en la isla

Los famosos pregones de cubanos, símbolo del folclor en la isla

 Los pregones existen mucho antes de que la publicidad y el marketing se convirtieran en teoría y muchas personas se especializaran en la materia. Los pregones forman parte de la oralidad y del folclor cubano.

En un país tan colorido y con tantos matices es normal encontrar personas en las calles ofertando sus productos, desde maní, dulces hasta utensilios de limpieza.

Pero el pregón ha ido mucho más allá de las calles, en los siglos XIX y XX varios compositores concibieron sus piezas basadas en tal antigua práctica.  Así sucedió con “Frutas del Caney”, de Félix B. Caignet, “El Frutero”, de Ernesto Lecuona y el famosísimo “Manisero”, de Moisés Simons. Artistas de la talla de Ester Borja, Rita Montaner y Bola de Nieve popularizaron los temas anteriores.

Para el poeta nacional, Nicolás Guillén el pregón es un arte que no todo el mundo puede dominar, pues un buen pregonero no solo debe tener buena voz, sino también cadencia en esta, una presencia decente que se conjugue con el producto que oferta y además, no debe olvidar la gesticulación ni la expresión teatral.

El pregón cambió las artes, nuestros músicos encontraron motivos de inspiración en él. -cuabenlamemoria.com

Algunos de los ejemplos más populares son los pregones que ofertaban maní y decían así: «para ti, linda cubana/ Crocante de maní, / Que lo traigo de La Habana/ Dedicado para ti», o el tradicional «Floreeeee… flooooores», tan típicamente habanero y el conocido «Para pantalón y saco, traigo perchero barato».

El pregón cambió las artes, nuestros músicos encontraron motivos de inspiración, el teatro le creó un ambiente en los famosos dúos cómicos del negro y la mulata. Además, fue cautivado a través de la zarzuela, el sainete y en casi todos los géneros de la música popular.

Actualmente, aunque ha perdido la elegancia de hace decenios, el pregón sigue vivo en las calles de la Isla. Las personas ofertan maní, galletas saladas, viandas y vegetales, por solo decir algunos. Cabe destacar que los pregones han cambiado bastante, el más común de los maniseros hoy, es «compra el mani mani con el moni moni». Sin dudas, los tiempos han cambiado.

Un caso bastante singular del rescate de la tradición se da en el casco histórico de La Habana Vieja, donde existen pregoneras «profesionales» que ofertan maní a los visitantes extranjeros y cantan los populares estribillos de antaño vestidas con los trajes de las deidades africanas.

Escrito por: Redacción - NFZ.
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