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El hijo del Titán de Bronce
Collage TodoCuba

La desconocida historia del único hijo del Titán de Bronce

Un historia poco conocida entre los cubanos es que el 12 de Mayo de 1881 nació en Kingston, Jamaica el único hijo que sobrevivió del General Antonio y Grajales, el «Titán de Bronce». Fue bautizado con el nombre de su padre Antonio Maceo Maryatt. El pequeño Antoñito había nacido como fruto de un romance entre el General Maceo con una hermosa joven morena, Amelia Maryatt, mientras el General cubano se encontraba en el exilio en Jamaica. Cuando terminó la lucha independentista en 1878, Maceo abandonó Cuba con la esperanza de volver a las armas.


Don Tomás Estrada Palma, para entonces delegado del Partido Revolucionario Cubano en Nueva York era una de las pocas personas que sabía sobre el joven Antonio y verdadero origen. Para ese momento, Antonio Maceo Maryatt ya había cumplido 18 años de edad y residía en los Estados Unidos.

Titán de Bronce nunca olvidó a su hijo

El Titan de Bronce aunque lejos de su hijo, no lo olvidó. Siempre fue un padre responsable y preocupado. Con la ayuda de amigos cercanos, recibía noticias de Antoñito y se comunicaba con él. De igual modo se las arregló para sufragar el costo de la educación del muchacho. Por medio de un hermano del patriota Manuel de Jesús Calvar (Titá), dedicado al comercio en Puntarenas (Honduras), logró hallar la manera adecuada enviarle a Amelia el dinero que necesitaba para los gastos del niño.

Sin embargo, esto no duró por mucho tiempo, pues Calvar dejó Honduras para residenciarse en Kingston. El 31 de julio de 1882 el General Maceo recibe una carta con los detalles: «La última remesa de dinero que le hice a Antoñito, fue por vía de N. York, porque no me fue posible conseguir aquí ninguna clase de oro conveniente para Jamaica».

El Titán no se quedó de brazos cruzados, la manutención de su hijo no podía esperar. De manera tal que se do a la búsqueda de una persona que le ayudara. Esta vez sería José F. Pérez, un antiguo compañero de la Junta Revolucionaria Cubana de Kingston,  que tenía una fábrica de tabacos en esa ciudad. Maceo le escribió: «Por un giro que hace nuestro amigo Don Juan Palma, recibirá V. veinte libras esterlinas que me hará el favor de entregar a Miss Amelia Maryatt (sic), madre de un chico que tengo en Kingston, a quien escribo con esta fecha. Esto es un asunto, no el más adecuado para V., pero como estoy seguro que V. mejor que otro podrá apreciar mi situación respecto de un hijo, no he dudado recomendar a V. el asunto que me ocupa, pues a la vez que forme un juicio desfavorable hará otro que disculpe en algo mi conducta».

Los dos Antonios: Maceo Maryatt (i) y Maceo Grajales (d). Fuente: Collage TodoCuba.

La educación del joven Antonio

Durante sus continuos viajes, Maceo estuvo en cinco oportunidades en Jamaica. Sin descuidar sus deberes patrióticos, visitaba y se mantenía muy al tanto de Antoñito. En 1891 la madre del chico, Amelia Maryatt, desapareció misteriosamente, se cree que fue asesinada. Padre e hijo se reúnen en Costa Rica. Maceo matricula al muchacho como interno en un excelente colegio de la ciudad de Cartago. Los dos permanecen juntos hasta 1895.

El 7 de diciembre de 1896 se produce el fatídico combate donde mueren Maceo y su ayudante, el capitán Francisco Gómez Toro (Panchito). El Partido Revolucionario Cubano, a través de su delegación en Estados Unidos, se encargó de cubrir los gastos del joven Maceo Maryatt, quien había regresado a Jamaica.

En septiembre de 1899, el joven Antonio viajó a Nueva York para continuar sus estudios en la Escuela Superior de Ithaca.  Tomás Estrada Palma, quien se encontraba en esa ciudad, gestionó su matrícula con el director de la institución, F. D. Boyuton. Parece que Antoñito no había recibido una buena formación en sus años anteriores, por lo que hubo de comenzar en la enseñanza media (High School). Tenía inconvenientes con el álgebra, la geometría y la trigonometría y el idioma francés se le hacía difícil de aprender. El mismo chico reconoció que, hasta ese momento «no había hecho tanto en Álgebra». En Ithaca permaneció por un par de años, para luego ingresar a la Universidad de Cornell, donde estudió ingeniería.

Todos sus gastos de comida y vestido fueron cubiertos por Tomás Estrada Palma,quien se había encargado de la tutoría del muchacho. Palma incluso le asignó una pequeña mesada para otros gastos. «Tomasito» ya había dejado sentada su actitud para con el joven. Poco después de hacerse cargo de la tutela le escribió al General Lacret Morlot, p: «Yo he pensado como Ud., que la circunstancia de no ser Antonio hijo legítimo del General no es motivo de ningún modo, para que dejemos de prestarle toda la ayuda posible de igual manera que lo haría su padre, estando vivo».

Maceo Maryatt en Cuba

En 1909, Maceo Maryatt se graduó como ingeniero en Cornell. Mientras estudiaba conoció a la señorita Alicia Mackle, con la que contrajo nupcias. Fue por iniciativa de Tomás Estrada Palma, quien lo quiso que Antonio vino a Cuba para emprender su nueva vida junto a su flamante esposa.

El ingeniero Antonio Maceo llevó una vida modesta, lejos de las ambiciones políticas durante la agitada vida republicana. Ejerció su especialidad sin ostentaciones en la Secretaría de Obras Públicas. Durante la presidencia de Mario García Menocal (1913-21), le fue solicitado a éste un crédito. La intención era «comprarle (a Antonio) las casas de dos plantas de la calle Manrique, para que viviera en una y alquilara el resto».

Las propiedades las recibió Maceo Maryatt en calidad de usufructo. No podría cederlas, venderlas o hipotecarlas. Allí nació su hijo, Antonio, como el padre y el abuelo. Al crecer, el tercer Antonio Maceo de la dinastía se haría médico. Durante la República, el joven Antonio Jaime Maceo Mackle ocupó el cargo de subsecretario (viceministro) de Salubridad en el gobierno de Carlos Prío Socarrás (1948-52). El nieto del Titán de Bronce fue un reconocido cirujano, se casó con la joven Angelina Masqué, con quien tuvo un único hijo, bisnieto del General y cuarto Antonio Maceo en esta saga.

Antonio Maceo Maryatt murió la noche del jueves 4 de diciembre de 1952,  en la Clínica Finlay del Hospital Militar de Columbia, en Marianao. Sufría de cáncer de próstata y permaneció hospitalizado alrededor de un año. Lo velaron en la Funeraria Caballero, muy cerca de la famosa esquina de 23 y M, en El Vedado. Lo enterraron a las cinco de la tarde del viernes en la Necrópolis de Colón.

Esta es la breve historia del hijo del General Antonio Maceo y Grajales, “El Titán de Bronce” y de su poco conocido destino.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: The Cuban History / Archivo TodoCuba

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