fbpx
Cuba elimina el gravamen del 10 % al dólar
EFE / Rolando Pujol

Cuba elimina el gravamen del 10 % al dólar

La Habana, 17 de julio de 2020.- El gravamen del 10 % al dólar estadounidense vigente desde 2004 en Cuba se eliminará a partir del próximo 20 de julio. Esta es una medida largamente esperada, que forma parte del plan para reducir la crisis económica actual, que se ha visto agravada por los efectos de la pandemia de la COVID-19.


Alejandro Gil, ministro cubano de Economía, explicó durante una comparecencia en la televisión estatal que «esta es una medida que beneficia a todos los cubanos de dentro y fuera del país, (…) que se toma en medio del recrudecimiento del ‘bloqueo’ (embargo) de Estados Unidos y permite darle más capacidad de compra al dólar».

Una decisión anunciada hace cuatro años

La Habana hace efectiva así una decisión anunciada días antes de la visita a Cuba del expresidente Barack Obama en marzo de 2016. Eses fue el momento más dulce del «deshielo», y la aplicación de la medida estuvo hasta ahora condicionada a la posibilidad de que la isla pudiera realizar transacciones internacionales en esa moneda. Esto nunca llegó a ocurrir.

El gravamen del 10 % en las operaciones con el dólar se estableció en Cuba en 2004 en respuesta a las restricciones del embargo estadounidense -aún vigentes- y su derogación ahora coincide con el inicio de la venta minorista de productos básicos en divisas, dentro de la estrategia del Gobierno para reflotar su maltrecha economía.

Desde hace dos años la isla enfrenta una cada vez más complicada coyuntura financiera debido a la crisis y reducción de subsidios de su principal aliada económica y política, Venezuela, el endurecimiento de las sanciones de EE.UU. y la prolongada ineficiencia de su economía planificada. La emergencia sanitaria no hizo sino empeorar la situación, especialmente por la paralización del turismo.

La eliminación del gravamen al dolar incentivará el gasto

En octubre pasado el Gobierno cubano inició la venta en divisas de artículos electrónicos y piezas de autos -ambos bienes muy demandados-, y los cubanos pudieron abrir cuentas en monedas extranjeras, en las que los beneficiarios podían recibir transferencias desde el exterior o hacer depósitos en efectivo.

Con esa medida las autoridades, en medio de la importante crisis de liquidez agravada ahora, perseguían ingresar «moneda dura» que hasta entonces los cubanos gastaban en terceros países a los que viajaban para comprar esos productos.

Pero quienes depositaban su dinero en esas cuentas en dólares estadounidenses (y no en euros, por ejemplo) estaban en desventaja y perdían el 10 % de la cantidad real que ingresaban, para descontento de los cubanos, cuya gran mayoría no cobra en esa moneda y depende de las remesas.

El dólar fue despenalizado en Cuba en 1993, durante la época más dura de la peor crisis económica que la isla ha sufrido en su historia reciente. Hasta 2004 circuló junto al peso cubano convertible (CUC), una moneda artificial con valor igual a la divisa estadounidense que sustituyó completamente a esta en las transacciones domésticas.

La eliminación ahora del gravamen busca incentivar todavía más las compras -solo con tarjetas bancarias- en las tiendas de electrodomésticos y en los comercios minoristas que abrirán el mismo lunes 20, destinadas a «suplir la demanda de un sector de la población con solvencia en divisas», señaló Gil.

Medidas en beneficio de todos

El también viceministro primero del país insistió en que la venta de productos básicos en divisas no significa «un apartheid» que separe a quienes tienen acceso a las remesas de quienes cobren en CUC o pesos cubanos (CUP).

Desde hace semanas se especulaba sobre la apertura inminente de tiendas en moneda extranjera, una noticia que levantó polémica e indignación entre los cubanos, que sufren hoy la escasez endémica de la isla, agravada por los efectos de la COVID-19.

«Lo que estamos buscando es precisamente mantener el alto costo de la oferta en las tiendas en CUC y CUP (…). Es una medida para proteger al pueblo, para evitar que las divisas se vayan del país» y poder reutilizarlas en beneficio de todos, precisó.

En la misma línea, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que «todo lo que se hace es para salvar al país». Calificó de «malintencionados» esos rumores que «buscan alimentar el descontento».

En una alocución de retórica bélica que recordó a los discursos de la guerra fría, Díaz-Canel arremetió contra «el imperio de Washington» y aseguró que Cuba está «en un campo de batalla» contra quienes «buscan desmontar el programa económico y social de la Revolución».

«Hay desabastecimiento en las tiendas porque Cuba no tiene divisas, por el ‘bloqueo’, por la persecución (…). Estas son medidas que no benefician a todos, pero que se saben necesarias para remontar nuestros problemas económicos». El presidente negó una supuesta «dolarización» de la economía cubana.

Estrategia para sobrevivir

La eliminación del gravamen al dólar estadounidense y la apertura de tiendas minoristas en divisas forman parte de un plan más amplio del Gobierno cubano. Este implica «transformaciones» de sus estructuras y cambios en «estrategias que no funcionan».

El programa abarcará 16 áreas claves, con el énfasis puesto en la agricultura y la soberanía alimentaria, adelantó el ministro de Economía, Alejandro Gil.

El vicepresidente primero anunció, sin dar fechas, que trabajan en la futura puesta en marcha de pymes. Incluyendo el sector privado así como el estatal. También se la ampliaran los incentivos a la inversión extranjera directa, sobre todo en la producción de alimentos.

Agregó que «avanzan en el diseño» de un mercado mayorista, un viejo reclamo del sector autónomo cubano. Se ofertarían productos «con respaldo» en divisas a cooperativas privadas que harían negocios en moneda dura. Esto sería a través de exportaciones o en operaciones con empresas radicadas en la zona especial del Mariel.

Informó además de que próximamente comercializarán paquetes para el turismo nacional también en divisas, aunque insistió en que la oferta en CUC y CUP continuará.

Gil agregó que la canasta básica subsidiada de julio está garantizada. Incluye un extra de granos, arroz y pollo a precios normales. Será expendida a través de la cartilla de racionamiento o «libreta de abastecimiento».

Si le ha gustado este artículo, también podrían interesarle estos otros:

También puede ver artículos similares en nuestra sección de noticias.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EFE / Yeni García

Patrocinado por: Pacotillas - Envíos a Cuba