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Haber controlado bien la pandemia es positivo para el turismo en Cuba
EFE / Yander Zamora

Control de la pandemia positivo para turismo en Cuba

La Habana, 20 de mayo de 2020.- En 1955 se inauguró en el barrio habanero de Miramar el histórico hotel Copacabana, que fue reabierto en 1992. En todos esos años nunca había cambiado tanto como en los últimos meses: tras ofrecer mojitos a relajados turistas en la piscina pasaron a alojar a los últimos rezagados del coronavirus y ahora, ya vacío, venden comida para llevar. Son las peculiaridades del turismo en Cuba.


El director general en Cuba de Be Live Hotels, Javier Fernández, afirma que «En Cuba lo imposible se consigue. Estamos preparados para abrir y cerrar hoteles en pocas horas». La empresa española que administra el Copacabana pertenecee al grupo Globalia, que desde hace catorce años gestiona hoteles que pertenecen al Estado cubano.

Aún sin generar una crisis sanitaria, en Cuba el coronavirus ha golpeado con dureza a los empresarios españoles, que en su mayoría operan en el paralizado sector turístico. Con gigantes como Meliá e Iberostar al frente, las firmas españolas acaparan siete de cada diez plazas hoteleras en una isla que recibía cada año a más de cuatro millones de turistas.

La pandemia, una oportunidad para mejorar

Be Live opera el Copacabana y otros ocho establecimientos entre La Habana, Varadero y Cayo Santa María (al este de la capital) con 2.793 habitaciones.

Todas ellas se han quedado vacías tras el éxodo turístico y el cierre de fronteras en la isla a principios de abril, pero esto no quiere decir que los hoteles permanezcan inactivos.

En el Copacabana, por ejemplo, los cocineros, mozos de almacén y conserjes están más ocupados que nunca porque ahora venden comida para llevar al igual que otros emblemáticos alojamientos de la ciudad, como el Hotel Nacional o el Meliá Habana.

«Se trata de aprovechar los productos perecederos en nuestros hoteles y almacenes: se ponen a la venta en el mercado con unos precios muy razonables, asequibles. El objetivo principal no es ganar dinero, es mantener a los empleados y ofrecer alimentos a la población», explica Fernández.

Además, en marzo y abril las habitaciones del Copacabana se llenaron durante semanas con los últimos turistas que habían quedado varados al cancelarse sus vuelos de regreso a Europa, Estados Unidos o Canadá.

Ahora, ya sin visitantes, lo importante para los empresarios del turismo en Cuba es no quedarse parados: «estamos aprovechando para mejorar las instalaciones, acelerar mantenimiento y mejoras», asegura el director de Be Live, convencido de que la reapertura de los hoteles cubanos vendrá acompañada de «un mayor estándar y nivel de calidad que el que tenían cuando se cerraron».

Prioridad para el turismo local en Cuba

Pero, ¿cuándo se reactivará el turismo en Cuba? Xulio Fontecha, presidente de la Asociación de Empresarios Españoles en Cuba (AEEC), se muestra optimista, ya que el coronavirus en Cuba parece estar bajo control con menos de 15 casos diarios como promedio en la última semana.

«La desescalada parece próxima a comenzar. Eso va a implicar que alguna instalación hotelera y turística vaya abriendo poco a poco y, como es lógico, en primer lugar para el turismo local», indica.

El empresario gallego considera que «haber controlado tan bien esta pandemia puede ser un punto muy positivo para la recuperación del turismo» en Cuba, ya que una vez erradicado el virus podría darle una ventaja competitiva sobre otros destinos donde sí se sigan dando casos.

En todo caso, hay un fuerte motivo de preocupación para los aproximadamente 300 empresarios españoles en Cuba: el impacto de la pandemia sobre la precaria economía cubana.

Mal momento para cobrar la deuda

«Esta crisis no nos ha cogido en el peor momento, pero sin duda en un mal momento, porque sigue habiendo una situación tensa desde el punto de vista financiero del país y empresas que tienen problemas de cobro», asegura Fontecha.

Desde hace más de dos años Cuba adeuda aproximadamente 300 millones de euros a las compañías españolas que operan en la isla. Los pequeños empresarios son especialmente afectados por esta situación.

La posibilidad de cobrar esta deuda se aleja con la pandemia de COVID-19.  Esto podría asestar un golpe devastador a la economía de Cuba, ya precaria de por sí y debilitada por el endurecimiento del embargo comercial y financiero a cargo de la administración del presidente estadounidense Donald Trump.

La crisis, de hecho, ya se palpa en el país caribeño. En las últimas semanas escasean los productos básicos como el detergente, los huevos o el pollo. Entretanto crecen las colas frente a los mercados y comercios.

Esta situación, sin embargo, no afecta por igual a todas las empresas españolas. El presidente de la AEEC explica que «en sectores específicos como los alimentos o el médico-farmacéutico sí están viendo una situación de alivio. Están haciendo suministros y cobrándolos».

Caída del comercio entre España y Cuba

De momento, el coronavirus ha hecho mella en el comercio entre España y Cuba. El intercambio se redujo en marzo casi un tercio en términos interanuales hasta 65,32 millones de euros. Los datos los publica esta semana por la Oficina Comercial española en La Habana.

De lo que no cabe duda, según Fontecha, es de que se avecinan tiempos difíciles para los empresarios españoles. Esto no solo es en Cuba, sino también en el resto del mundo. «El mundo empresarial tiene siempre una cierta cuota de riesgo, pero nadie estaba preparado para esto», asegura.

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Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: EFE / Atahualpa Amerise

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