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Un cubano en el Titanic
Darina Helíková/Wikimedia

¿Un cubano en el Titanic?

Sus nombres eran Servando José Florentino Ovies y Rodríguez y Julián Padró Manent, el primero tenía 36 años y el segundo 26. Servando vivía en La Habana, Julián viajaba a Cuba a probar suerte. Quizás para el que esté leyendo, estos nombres no signifiquen nada, pero Servando y Julián fueron pasajeros del tristemente célebre buque Titanic. Uno falleció y el otro sobrevivió. Ninguno de estos dos hombres, que abordaron el Titanic en su primer y único viaje, era cubano, ambos eran españoles.

Servando Oviés, víctima del Titanic


Pues efectivamente, Servando fue uno de los pasajeros que perdió la vida entre la noche del 14 y el amanecer del 15 de abril de 1912, cuando, frente a las costas de Terranova, el enorme barco se hundió en las aguas heladas del Océano Atlántico.

Muchos creen que Servando era cubano; pero en realidad no es así. Era un asturiano que había hecho carrera en La Habana, particularmente en los textiles. Hasta donde se sabe, todo parece indicar que disfrutaba de unas vacaciones en Francia y decidió retornar al cálido trópico habanero, haciendo la conexión Sothampton-Nueva York, Nueva York-La Habana. Servando abordó el barco en el puerto de Cherburgo, Francia, donde este hizo escala.

De acuerdo con los registros, viajó en el Titanic con el boleto PC-17562 y se alojó en el camarote D 43. Este recinto se reservaba solo para primera clase y en el mismo iban los pasajeros más importantes y famosos. Así sucedió porque Servando gozaba de buena solvencia económica. Trabajaba para el negocio de la familia, que tenía por nombre Rodríguez & Co, una firma dedicada a la importación con sede en La Habana.

Lamentablemente, Servando integró la lista de los fallecidos en el naufragio del Titanic. Según consta en las memorias del suceso, los socorristas del Mackay-Bennet hallaron su cuerpo, flotando en el mar, el 15 de abril. Fue el cadáver recuperado número 189.

Las notas que existen sobre el accidente, refieren que los restos del español fueron sepultados inicialmente en el cementerio de Fairview, en la ciudad canadiense de Halifax, el 3 de mayo de 1912. Unos días después fueron exhumados y vueltos a enterrar el 15 mayo en el cementerio católico Monte de los Olivos, también en la misma ciudad.

Un cubano en el Titanic
Servando Ovies y Julián Padró. Fuente: Collage TodoCuba

Julián Padró, sobreviviente del Titanic, si fue cubano

Julián Padró Manent, nació en Cataluña, el 26 de Mayo de 1885, trabajaba como chofer. Julián abordó el Titanic en Cherbourg como pasajero de segunda clase, con el boleto SC/PARIS 2146. Viajaba a La Habana, donde un primo vivía en Plaza del Valor.

Padró logró hacerse de un lugar en una de las barcas y fue rescatado por el barco norteamericano Carpathia, que lo trasladó a Nueva York. Una compañía naviera le costeó el viaje a Cuba en el mercante Monterrey.

Julián se casó con su prometida, Florentina Durán y Moré, una española de Lérida, quien también sobrevivió a la tragedia. No tuvieron hijos. Con el tiempo, el hombre se convirtió en un poderoso empresario del ramo del transporte terrestre de La Habana. Se mudó a un palacete de la calle Segundo del Reparto Palatino. En 1941, el Gobierno de Cuba le otorgó la ciudadanía. De manera tal que si hubo un cubano en el Titanic.

Florentina murió en 1959 y Julian Padrón Manent falleció el 6 de octubre de 1968 a la edad de 83 años. La pareja está sepultada en La Habana en un mausoleo del Cementerio de Colón.

Escrito por | Redacción - AHP

Fuente: Encyclopedia Titanica / Archivo TodoCuba

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