La triste historia de Ofelia Rodríguez, la precursora del feminismo en Cuba que murió pobre, ciega y olvidada en un asilo

La triste historia de Ofelia Rodríguez, la precursora del feminismo en Cuba que murió pobre, ciega y olvidada en un asilo

El nombre de Ofelia Rodríguez Acosta dice muy poco hoy, pero en las primeras décadas del siglo XX fue sinónimo de maestría literaria y lucha por los derechos de la mujer en Cuba. Sus novelas y su vida sin cortapisas escandalizaron a la hipócrita sociedad de su tiempo. Tanto que prefirió salir de su patria, a la que sólo regresó para morir triste, ciega y olvidada por todos en el Asilo de Santovenia.

Nació en Artemisa, Pinar del Río, el 9 de febrero de 1902 y desde el bachillerato se mostró dueña de un don poco común para las letras.

Luchadora incansable por los derechos de la mujer a Ofelia Rodríguez se le puede considerar como la precursora del feminismo en Cuba. Mientras, su obra, lejana del estilo rosa y la hipocresía social, do dudo en abordar temas como el homoerótico, un verdadero tabú en su época.

Mariblanca Sabas Alomá, otro de los íconos vanguardistas de su generación, al valorar la obra de Ofelia Acosta expresó que había escrito en Cuba las únicas novelas valientes desde Las Honradas de Miguel de Carrión.

Mujer de mundo y sin prejuicios viajó por toda Europa, dirigió revistas y fundó el Club Femenino de Cuba en el que se desempeñó como bibliotecaria.

Publicó en total cinco novelas y múltiples ensayos. Sus trabajos periodísticos aparecieron, además, de forma constante en los periódicos y revistas de su tiempo como El Mundo, El Día, Heraldo y en Bohemia, donde realizó una fuerte campaña a favor de la mujer. Esta última publicación la honró con una de sus portadas en 1932.

A finales de la década de 1940 se marchó a vivir a México donde continuó con su carrera literaria.

Regresó a Cuba después de 1959 inválida y ciega e ingresó en el Asilo Santovenia. El 28 de junio de 1975 falleció en el más completo anonimato la que fuera una de las mujeres más influyentes de Cuba en su juventud.

Escrito por: .
Patrocinado por Pacotillas - Envíos a Cuba