Conoce la historia de amor que se esconde detrás de La Giraldilla

Conoce la historia de amor que se esconde detrás de La Giraldilla

Dicen los habaneros que la Giraldilla, símbolo de esta ciudad maravilla, representa a una mujer que vigilante espera el regreso de su amado. Esta estatuilla, aunque pequeña en tamaño, es grande porque reúne el amor, la historia y el arte.

Realizada por el escultor habanero Jerónimo Martín Pinzón en la tercera década del siglo XVII.

Todo comenzó cuando en marzo de 1537 la Corona española nombró a su séptimo gobernador en Cuba, el Adelantado de la Florida y Comendador de la Orden de Santiago, don Hernando de Soto.

En aquel entonces el puerto de La Habana, era punto de reunión de todas las flotillas españolas en el Nuevo Mundo, y también punto de mira de cuanto corsario o pirata infestaba el Caribe. 

Estas razones permitieron que en mayo de 1539 partiera de La Habana hacia la Florida el gobernador Hernando de Soto, al frente de una expedición, a partir de ese momento, su esposa doña Isabel de Bobadilla, tenía a su cargo la administración del país. 

Cuenta la leyenda que la mujer no atendía los asuntos del gobierno, su interés solo radicaba en esperar al regreso de su amado durante horas. En lo más alto del Castillo de la Real Fuerza, Isabel se sentía en casa, de ahí se divisaba toda la bahía de La Habana, pero por desgracia, el paisaje que mes deseaba ver jamás se concretó, su esposo Hernando de Soto nunca regresó. Murió junto al Río Missisipi el 30 de junio de 1540.

Durante siglos, la veleta sobrevivió, como el amor de Isabel, al paso de decenas de huracanes, hasta que el ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la hizo caer al patio. -miamensesgenealogia.com

Aunque mucho sufrió por la muerte de su esposo, doña Isabel de Bobadilla no murió de amor, como cuenta la leyenda, sino que retornó a España, “junto a sus potentados familiares”, con los cuantiosos bienes heredados de su consorte, como bien afirma el investigador Pedro A. Herrera López, quien ha hurgado durante años y años en antiquísimos archivos, así como en textos y publicaciones periódicas relacionados con estos acontecimientos.

 El mito creció y los historiadores afirman que el sufrimiento de Isabel inspiró al escultor Martín Pinzón a realizar La Giraldilla, la cual fue mandada a fundir en bronce y colocada en la parte más alta de la Real Fuerza. La estatua es una veleta, con la figura de una mujer, que sostiene en su mano derecha una palma, y en su izquierda, en un asta, la Cruz de Calatrava, orden a la que pertenecía el gobernador.

Durante siglos, la veleta sobrevivió, como el amor de Isabel, al paso de decenas de huracanes, hasta que el ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la hizo caer al patio. La figura que se observa en la Real Fuerza es una réplica, pues la original se encuentra en el Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales.

La Giraldilla es más que una pequeña escultura, representa toda una ciudad. Su fama es tan grande que se puede ver en el logo del conocido ron Habana Club, en pullovers, llaveros, jarras, e incluso, en los uniformes del equipo De pelota de La Habana, los conocidos industriales.

Escrito por: Redacción - LD, usando información de: TodoCuba.