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Omara Portuondo cumple su sueño de abrir un restaurante a los 87 años

Omara Portuondo ha sido conocida en todo el mundo como “La Diva del Buena Vista Social Club” o “La Novia del Filin”, y ahora, con sus 87 años de vida, finalmente logró cumplir con uno de sus más grandes sueños, que es tener su propio restaurante.


En su página de Facebook Omara describió a su restaurante como un sitio donde los comensales podrán encontrarse con la música y la buena comida; se encuentra ubicado en el antiguo barrio residencial de Fontanar, muy cerca del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, y ha sido bautizado bajo el nombre de “La Covacha”.

Ésta reconocida mujer se caracteriza por moverse muy bien en todos los géneros, desde la rumba hasta la guaracha, el mambo y el chachachá, y aunque suene realmente sentimental, ella afirma que “Nací con ese don, y que me dure todavía por muchos años”.

El restaurante de Omara está lleno de su historia

Todas las paredes se encuentran decoradas con fotografías de todas las épocas, a lo que Omara afirma que «Como si fuera mi casa, así he decorado este espacio. Con una gran variedad de fotografías en blanco y negro se puede seguir los éxitos de una gran cantante que simboliza, sin duda alguna, la manera de hacer un tipo de música y cantar que puso a bailar al mundo entero.

Omara es Cubana hasta la médula, ha llegado a lanzar más de cuarenta discos propios, así como otros tantos en colaboración con artistas reconocidos como Chico Buarque, Jorge Drexler o María Bethania. De hecho, con sus 79 años ganó su primer Grammy, bajo la categoría de mejor álbum tropical contemporáneo por Gracias, en el año 2009, y, de hecho, esto la hizo convertirse en la primera artista cubana que recogía tan importante premio en nombre de su país.

Es una de las más grandes exponentes del carácter cubano, ya que es capaz de hacer chistes de absolutamente cualquier situación, además que los escenarios del mundo entero han llenado su vida y han colmado su existencia.

Esta cubana ejemplar reconoce que realmente ha sido feliz, además de que asegura sentirse satisfecha con su carrera, afirmando que temita” que me escribieron una vez con el que me identifico: “La música es mi cielo, tierra, mar, sol, alegría y razón”, canta.

Cuando se le pregunta por qué decidió abrir un restaurante que se encuentra alejado de todos los nuevos circuitos culinarios que se han llegado a abrir en La Habana, ella responde sin dudar: «Es que siempre me gusto la vida tranquila que se respira en lugares como este, alejados de la vida agitada que se siente en El Vedado».

Escrito por | Redacción

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