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Josephine Baker en La Habana, la historia de un romance entre una mujer y una nación…

Josephine Baker, la última gran vedette de la escena parisiense, visitó La Habana en 5 ocasiones. Apodada la Platanitos debido al número con el que triunfó en París, que consistía en bailar llevando solo platanitos colgados de la cintura. Su gracia y el color oscuro de su piel la convirtieron en la estrella del naciente estilo Art Decó francés que tuvo una profunda influencia africana.


De origen norteamericano, provenía de una familia pobre de Saint Louis, siendo muy joven actuó por primera vez en el Plantation Club de Harlem y luego viajó a Paris con una revista musical negra, donde se volvería la estrella del Folies-Bergère.

En su primera visita a Cuba en noviembre de 1950 se le impidió hospedarse en el Hotel Nacional debido al color de su piel, la excusa que esgrimieron los dueños del hotel era que no tenían habitaciones disponibles. De nada le sirvió ser aclamada por la prensa como la Vedette Mundial ni haber recibido la Legión de Honor por formar parte de la resistencia francesa contra la invasión de Hitler.

La Platanitos tuvo que alojarse en una estancia más modesta, pero no se dejó amedrentar por la humillación. Actuó de manera excepcional en el teatro América, donde implantó record de actuaciones consecutivas durante las 5 semanas que se presentó.

A pesar del éxito de su primera visita, al regresar a La Habana dos años después le volvieron a negar el hospedaje en el Hotel Nacional. En señal de protesta la artista congrega un grupo de cubanos “gente de color como yo” y a un abogado para dar testimonio de tan indignante suceso. Luego se retira hacia Estados Unidos para iniciar su primera gira.

En su tercera visita a La Habana que tuvo lugar en 1953 había sido declarada persona non grata por la Embajada de Estados Unidos y debido a la presión ejercida por esta institución sus contratos para actuar en los estudios de televisión de la CMQ, en el Cabaret Montmartre y en el teatro América fueron cancelados. Pese a estos desplantes la diosa de ébano se pudo presentar exitosamente en el teatro Campoamor, además visitó la Universidad de La Habana para realizar una guardia póstuma al mártir universitario Rubén Batista Rubio.

A pesar de las constantes humillaciones que recibió, Josephine Baker regresó a Cuba una y otra vez, quizás porque en cada actuación pudo disfrutar del calor y la admiración del pueblo. -juventudrebelde.com

 En 1966 Baker realizo sus dos últimos viajes a Cuba. En el primero como invitada especial a la Conferencia Tricontinental celebrada en enero de ese año, es recibida con honores en el Hotel Nacional y se presenta junto a Bola de Nieve en el Teatro García Lorca, actúa en Camagüey ante tres mil personas y escala montañas en la Sierra Maestra. En el verano de 1966 regresa a Cuba junto a sus 12 hijos adoptivos, invitada por Fidel a pasar una temporada en una casa situada en una playa cercana a La Habana.

A pesar de las constantes humillaciones que recibió, Josephine Baker regresó a Cuba una y otra vez, quizás porque en cada actuación pudo disfrutar del calor y la admiración del pueblo.

Escrito por | Redacción

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