Dailyn, una flor cubana que amanece cada día luchando contra el churre y la inmundicia en las calles de Bayamo

Dailyn, una flor cubana que amanece cada día luchando contra el churre y la inmundicia en las calles de Bayamo

Hoy quiero escribir sobre Dailyn, una barrendera de Bayamo. Una de las que en Cuba andan luchando contra el churre y la inmundicia de la calle, de las que ya en el amanecer, cuando la ciudad todavía bosteza entre resuellos, tienen la piel caliente y sudorosa por el barrido intenso.

Tiene 24 abrilesy su nombre completo es Dailyn Estrada Benavides. Desde hace siete aaños pertenece a la armada que examina y limpia la Ciudad Monumento, esa que hoy cuenta con otros 346 barrenderos ejemplares.

«Nunca me han gustado los trabajos blanditos», me dijo enfática ante mi primera pregunta para defender una faena que no consiste solo en barrer, pues también debe combatir contra «los bigotes» (hierbas pequeñas) que afloran en los bordes de las vías.

«Me levanto a las 4: 30 de la madrugada y a las 5:00 hago el primer barrido; eso es cuando trabajo en el primer turno, que termina a la 1:00 de la tarde», acotó escueta, como marca de las personas tímidas, de pocas palabras.

Pero Dailyn no siempre es madrugada y rocío. En semanas alternas labora de 1:00 de la tarde a 9:00 de la noche, horario en el que el Sol, sobre todo en Cuba, devora cualquier piel de este mundo.

«No me quejo; lo importante es tener el área limpia; a mí me corresponden 6 000 metros cuadrados de la calle Figueredo y hasta ahora nunca me han quitado la estimulación salarial porque nunca he tenido problemas en mi área», me expresó sonriendo.

También me comentó que por ese esquema de estímulo y vinculación, todos los meses devenga 625 pesos; «aunque en agosto, el mes de los carnavales, en los que el churre es inmenso, cobré 1155 pesos».

Su única queja nace por algunos cocheros de irresponsables de Bayamo que en cualquier lugar, «hasta en el centro de la calle», arrojan el estiércol «sin contemplaciones» y sin que se perciban muchas medidas al respecto.

Y me contó que gracias ha conocido decenas de personas, algunas de las cuales ya fluyen por su corazón porque «me ayudan, me apoyan y me quieren; hasta me han regalado postales por el Día de las madres».

Sí, porque Dailyn ya tiene dos retoños, de ocho y seis años: Elisdaisy y Ana Magdalena. Su esposo, Orlando Castellano, también está ligado a los Servicios Comunales de la ciudad: trabaja en una brigada de apoyo a la jardinería y embellecimiento de Bayamo.

Otro de los detalles que aderezan su historia, acaso desconocido por algunos de sus compañeros, y que pude sacarle en la “última entrada”: desde hace ocho años integra un grupo aficionado de danza de la casa de la cultura 20 de Octubre, que ha actuado con éxito en distintos territorios de la provincia de Granma.

Dailyn concluye con un consejo a los jóvenes de Cuba y con una sentencia para el futuro. «Estudien, que es lo mejor que hay. Yo no estudié mucho porque quedé embarazada demasiado joven, pero después en la Facultad cogí el noveno grado, ahora estoy luchando por el 12. Claro, aunque me haga licenciada yo creo que me quedo en esto. Es un trabajo útil… y honrado».

Escrito por: Redacción.
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