El actor cubano Vladimir Cruz, más allá de Fresa y Chocolate

El actor cubano Vladimir Cruz, más allá de Fresa y Chocolate
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Tímido y atraído por la ciencia, Vladimir Cruz no estaba interesado en las artes escénicas cuando en el grupo de teatro de su instituto necesitaban a alguien que tuviera buena memoria, y lo buscaron a él.

A pesar de haber llevado 5 años trabajando en el teatro, la película Fresa y Chocolate le cambió totalmente la vida, aunque el actor confiesa que no le gustaba admitirlo, porque pone el mismo cariño y esfuerzo en todos sus trabajos . Esta película le abrió todas las puertas y le dio un prestigio tanto en Cuba como en el extranjero gracias al cual ha podido hacer todos los papeles de los que consta su obra.

El cambio en su vida fue impactante. Fresa y Chocolate fue una maravillosa puerta de entrada al mundo del cine.

Fotograma de la película Fresa y Chocolate.. Fuente: IMDB.

Vladimir Cruz y David

A través del personaje de David pudo alejarse de algunos prejuicios con los que fue educado. Comenzó a ver de diferente manera algunos temas, en especial los relacionados con su propia generación.

La película se ha convertido en un clásico del cine, y tras más de veinticinco años se mantiene vigente, por los valores y el tema que aborda, pero sobre todo, por el profundo contenido humano de los personajes. Según el actor, una enseñanza que deja Fresa y Chocolate es que «los cubanos somos todos cubanos, y que tenemos que estar unidos si queremos hacer una Cuba mejor».

Prefiere los libros de papel, sentir su peso y su olor. Dice que aún recuerda el olor de los libros que leyó en su infancia.

Sobre la sociedad afirma que es «un ente demasiado complejo, pero el arte está ahí y su sentido es enseñar pensar a la gente, enseñar a vivir». Así lo confesó hace unos años en una entrevista.

Le gusta visitar museos, pero no  tener obras de arte en casa. Fuente: The Cuban History.

Actor y guionista

Vladimir Cruz se mantiene vinculado al teatro, pero ha incursionado en otras manifestaciones artísticas, escribiendo guiones para el cine, lo cual considera una forma de hacer literatura.

Para Cruz, el cine cubano tiene buena salud. Existe una generación de jóvenes bien formados y con mucho talento y hay un público muy exigente, culto, sobre todo el de La Habana, que recibe muy bien las películas que producidas en Cuba.

Después de Fresa y Chocolate, fue encasillado en el personaje de David y todo lo que le ofrecían eran papeles de tipos idealistas, románticos. Ahora hace más villanos, sobre todo en el extranjero. Según Senel Paz, escritor del cuento en el que se basó la película, Vladimir ya perdió la inocencia en la mirada.

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Escrito por: Redacción - NGM, usando información de: Archivo TodoCuba.
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