Trabajadores domésticos en la tercera edad, una realidad desconocida en Cuba

Trabajadores domésticos en la tercera edad, una realidad desconocida en Cuba
© El Toque

La población cubana percibe desde hace años un envejecimiento cada vez más acelerado. Las jubilaciones en el país otorgan pensiones a más de un millón de personas, pero de ellas la gran mayoría necesita reincorporarse a la sociedad y tomar nuevas obligaciones dentro del sector no estatal para poder sobrevivir en algunas ocasiones como trabajadores domésticos.

Aunque durante el último año el monto mínimo de un jubilado ascendió a 242 pesos esta continúa siendo una cifra simbólica a la hora de poner un plato de comida sobre la mesa, ayudar en la economía familiar, comprar medicinas y garantizar una vejez con las mínimas condiciones.

Trabajos en la tercera edad. FUENTE: eltoque

Esos precisamente son los principales motivos por los cuales un sector muy envejecido de la población cubana no puede quedarse en su casa disfrutando de la tranquilidad hogareña luego de una vida entera dedicada a la sociedad y el trabajo.

No importa la edad, siempre que se tenga un mínimo de fuerzas la gran mayoría prefiere volver a la calle a encontrar trabajo.

El 11 por ciento de los trabajadores por cuenta propia en Cuba lo conforman los jubilados y de ellos, la gran mayoría son mujeres que se dedican al trabajo como domésticas o acompañantes de otros ancianos o enfermos por precios que en un día de trabajo pueden representar casi la mitad de sus pensiones mensuales.

A estas personas se les hace necesario entonces prestar sus servicios como trabajadores domesticas o cuidadoras de otros ancianos para poder sobrevivir o llevar una mejor vida.

Es por esto que acuden a este tipo de trabajos para que a parte de su jubilación que en la gran mayoría de los casos llega a ser simbólica, tener otro ingreso con que pagar sus necesidades mas básicas o elementales.

El envejecimiento creciente de la población cubana ha aumentado así como la demanda personas que atiendan ancianos.

Las cuidadoras domésticas suplen parte de la demanda, y muchas de estas personas se siente mejor cuando comparten con otras de su misma edad.

Cuidadora de ancianos. FUENTE: oncubamagaine

Cuba ha cambiado mucho.

Ahora cada vez hay más mujeres entradas en la tercera edad tomando estos trabajos.

En los años setenta eso era impensable.

Las ultimas estadísticas publicadas por la ONAT indican que al menos 60 mil personas, después de una larga vida laboral, han vuelto a ocuparse de manera formal.

Una parte de estas, aproximadamente un 6% poseen licencia como empleadas domesticas.

De este grupo, algunos integran las estadísticas, pero otro grupo enorme engrosa la lista que no cubren los números que crece cada vez con más fuerza.

Se trata de un grave problema sociológico si se interpreta que el sector laboral activo se va reduciendo a pasos agigantados y tiene que mantener a este otro sector de jubilados que o encuentran la calma que deberían en el colofón de sus vidas.

Es imprescindible desterrar los conceptos que fijan la vejez como un estado pasivo que solo origina gastos en manutención y cuidado.

Sus lentos movimientos y cabellos encanecidos denotan el fin de una etapa en la vida, pero no de la vida en sí.

Es por esto que aun se sienten útiles para poder trabajar y cubrir de esta forma sus necesidades básicas, aunque es bien cierto que a esta edad lo mas justo seria poder descansar de trabajos de este tipo.

La llegada de la longevidad es un camino que si bien revela limitaciones, también trae a la memoria cuánto se ha andado y lo que todavía se puede hacer.

Los trabajos domésticos en Cuba. FUENTE: connectas

Escrito por: Redacción - LB, usando información de: Conectas.




1 2 262