Roba un camión blindado en Estados Unidos y huye a Cuba pero lo capturaron por un error

Roba un camión blindado en Estados Unidos y huye a Cuba pero lo capturaron por un error

Diosme Fernández Hano, de 44 años, mejor conocido como “Papito” y Reinaldo Arrastria Cardoso, de 48, fueron hallados culpables por un jurado en octubre y sentenciados a 10 años de prisión esta semana bajo el cargo de robo de un camión blindado que contenía $1.8 millones de dólares en el 2009. Además ambos tendrán que reembolsar la cantidad hurtada.

Estos dos hombres creían que habían logrado el robo perfecto, pero un pequeño error los puso tras la pista de la policía y ahora deberán pagar una década tras las rejas por un crimen que cometieron hace ocho años.

Según el registro de las autoridades, la fechoría comenzó el 30 de noviembre del 2009 a las 4:45 de la tarde cuando dos hombres pusieron en marcha su arriesgado plan criminal y, al mejor estilo de una película, sometieron a los dos guardias de seguridad Brinks para llevarse la valiosa carga.

La declaración jurada presentada por un agente del FBI ante la corte federal de Florida, indica que los malhechores se aparecieron en el estacionamiento del Fifth Third Bank, en Fort Myers, con franelas negras y jeans, sus caras cubiertas con máscaras de esquí  y un arma de fuego que portaba uno de ellos.

Tras irrumpir abruptamente por la puerta trasera del camión, los hombres empujaron a uno de los empleados, identificado  como Jimmy Ortiz, lo golpearon en la cabeza con el arma. Para evitar un desenlace trágico, el conductor del camión, Bernard Meaney, trató de negociar con ellos, y les aconsejó a los hombres que se llevaran por lo menos dos paquetes del dinero.

El consejo del conductor no fue recibido de buena forma, por lo que Meaney decidió poner el camión en retroceso y pisó hasta el fondo el acelerador hasta chocar con el vehículo de los delincuentes que estaba a unos cuatro pies de distancia.  Luego giró el camión y embistió otra vez al coche, esta vez en el costado.

Con el ruido y el escándalo, un ciudadano se dio cuenta de lo que sucedía y marcó al 911. Pero cuando las autoridades llegaron al sitio de los hechos, los ladrones habían huido con la cantidad de $1,773,395.11.

El vehículo chocado que usaban los delincuentes, un Pontiac rojo, fue abandonado cerca del lugar del crimen y dentro, se encontraron las dos máscaras de esquí de las que se pudieron extraer análisis de ADN, pero no pudieron compararlo. El caso estuvo sin resolver durante cinco años.

Luego del robo, se supo que Fernández le pago $10,000 a una persona para que lo llevara en bote hasta Cuba junto a su esposa, donde escondió el dinero y vivió por más de cuatro años. . En su natal Pinar del Río, “Papito” compró varios carros y un apartamento para su madre.

Según los registros del Departamento de Seguridad Nacional indican que Fernández ingresó de nuevo a Estados Unidos el 11 de abril del 2014 a través del punto de control en Laredo, Texas, y según los datos del Departamento de Vehículos y Seguridad de las Carreteras de Florida, se residenció en una residencia en Hialeah.

Sobre Arrastia se desconoce qué durante todo ese tiempo que lograron escapar de la justicia.

En septiembre del 2014, los agentes del FBI supieron de Fernández a través de un informante confidencial, quien les contó que un conocido desde Cuba, había hecho alarde de haber robado un camión blindado en Fort Myers junto a amigo de nombre Reinaldo Arrastia.

El informante les contó que Fernández había revelado que los empleados del camión formaron parte del plan y que el golpe a uno de ellos había formado parte de ello para despistar las investigaciónes de las autoridades. Aunque ya los agentes sospechaban eso, pero ninguno de los trabajadores de Brinks fue acusado formalmente.

Fernández mencionó que le habían colocado una bomba al carro abandonado para borrar las evidencias, pero ésta nunca se activó.

El informante tuvo que confesar además que les prestó ayuda, sin supuestamente saberlo, a realizar el hecho. El hombre, cuya identidad no ha sido revelada, había pasado a Fernández la información de una mujer que estaba vendiendo su viejo auto Pontiac en el 2009.

Ante lo contado, el FBI logró en el 2015 obtener una muestra de ADN de Fernández que coincidió con la encontrada seis años atrás en el Pontiac. ‘Papito’ fue detenido en agosto de ese mismo año y Arrastia en abril del 2016.

Por su parte, el informante enfrenta cargos por conspiración, organizar un fraude con un vehículo y realizar un fraude de seguro de carro.  Fernández y Arrastia deberán pagar libertad condicional por tres años después de cumplir su condena en prisión.

Se desconoce si todavía queda parte del dinero escondido en Pinar del Río- Cuba.

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