El primer partido de béisbol en Cuba

El primer partido de béisbol en Cuba

Aunque los orígenes del baseball o en español, béisbol, se ignoran, lo cierto es que la versión moderna de este deporte surgió a mediados del siglo XVIII, en Estados Unidos.

La primera evidencia del juego Base Ball que se conoce, data del año 1744, en Inglaterra. Posteriormente, se continúa haciendo referencia a este por toda Europa, hasta que en las décadas posteriores es llevado al Nuevo Mundo por los colonos ingleses que se asentaron en territorio norteamericano.

De esa forma, el primer dato obtenido referente a la práctica del béisbol en Estados Unidos es del año 1788, y se encuentra en el diario del soldado George Erwing. Sin embargo, no es hasta 1842 que se inaugura un club oficial de ese país, que llevaba el nombre de New York Knickerbockers Base Ball. Fue este equipo quien publicó un conjunto de veinte reglas en 1845, que se convirtieron en la base de lo que hoy denominamos béisbol moderno.

El béisbol en Cuba

Existen diversas referencias sobre un deporte, muy parecido al béisbol, con el que los españoles se encontraron en su arribo a América. Era denominado Batos, y fue desarrollado por los indios taínos establecidos en los territorios de Cuba, Santo Domino y Haití.

Sin embargo, las primeras referencias que se tiene sobre la participación de Cuba en este deporte datan del siglo XIX.

Muchos coinciden en que la primera ciudad cubana en ser partícipe del béisbol fue Matanzas. Se cree que el contacto entre los trabajadores portuarios de esta localidad y los tripulantes cargueros norteamericanos propició el arribo, a la Isla, de nuestro deporte nacional. Esto se puede argumentar porque, en esa ciudad, existía un notable comercio entre ambos países, derivado de una autorización firmada años atrás, en 1795, que permitía la entrada de cualquier navío procedente de la costa atlántica de los Estados Unidos.

A esto se le debe sumar el envío de jóvenes cubanos, por parte de familias adineradas, hacia las universidades norteamericanas, para que cursasen allí sus estudios y luego retornasen a la Isla. Este constante contacto que se estableció entre ambos países produjo una asimilación, tanto cultural como deportiva, que propició la popularización del béisbol en Cuba.

Aunque muchos historiadores de la época consideraron al béisbol como una salvación, ya que les restaría atención a otras prácticas como la corrida de toros y la pelea de gallos -heredadas de la cultura española- lo cierto es que las autoridades hispanas vieron al béisbol como un acto de desacato. Por ello, se dictaron numerosas prohibiciones que impedían la popularización de este juego, debido al uso de bates y pelotas, que fueron calificados como herramientas peligrosas.

En 1869 se firmó una ley que prohibía la práctica de béisbol en Cuba. Por ello, las actividades referentes a este deporte que se realizaron hasta 1874 (fecha en que se celebró el primer partido oficial) permanecieron ocultas.

Aunque los orígenes del baseball o en español, béisbol, se ignoran, lo cierto es que la versión moderna de este deporte surgió a mediados del siglo XVIII, en Estados Unidos. -ballparkdigest.com

Sin embargo, se sabe que Esteban Bellán -que fue el primer latinoamericano en jugar en las grandes ligas de los Estados Unidos- fundó en 1868 el Habana Base Ball Club, que posteriormente fue denominado como los Leones del Habana. A causa de la restricción impuesta en ese mismo año por las autoridades, la actividad de este club permaneció escondida durante algún tiempo, al igual que algunos partidos que se organizaron desde la clandestinidad.

En 1874, los peloteros de La Habana se pusieron en contacto con los de Matanzas, y organizaron el que sería el primer partido oficial de béisbol en Cuba. Fue celebrado en la llanura matancera de Palmar de Junco, el 27 de diciembre de 1874. El resultado fluyó como se esperaba, pues el Matanzas Club cedió ante el Habana B.B.C., que resultó victorioso en 51 corridas por 9, según asegura el diario El Artista, en su publicación del 31 de diciembre de 1874.

Por: Talía Jiménez Romero

Escrito por: .
Patrocinado por Pacotillas - Envíos a Cuba