Lino Tomasén: El curandero milagroso más famoso de Cuba

No importa que tanto avance la tecnología y la ciencia, no es posible detener las creencias perennes del hombre en los milagros o en lo desconocido, los humanos siempre van a creer en algo o en alguien, generalmente un curandero.

Este alguien podría ser Dios, Mahoma, Sai Baba, y hasta el recién beatificado Juan Pablo II, y, por supuesto, también en cualquier curandero. Muchas veces las ciencias médicas fallan en curar diversas enfermedades como el Sida o los tumores malignos, y es en este momento que las personas buscan cualquier solución milagrosa que les evite una muerte segura.

Cuenta propistas cubanos cuentan cómo sus negocios sufrirán con las nuevas medidas de Trump

Es por ello que corren detrás de cualquier atisbo de milagro, y por ello los curanderos son altamente solicitados, y en Cuba hay varios reconocidos que resultan asombrosos, pero el mejor y más famoso es Lino Tomasén, que tiene su consulta cerca de la paladar La Guarida, en la calle Concordia 410, entre Gervasio y Escobar, Centro Habana.

Según el mismo Lino narra, siendo un niño de siete años descubrió que tenía el poder de curar a sus amiguitos y saber que era lo que iba a suceder o lo que estaba ocurriendo en otro sitio distinto. Asegura haber estudiado la carrera de medicina, y una vez que se graduó continuó llevando a cabo su práctica de curar con las manos, lo que causó una gran controversia, ya que rompió, por completo, los esquemas de su época, y de hecho se queja que la administración comenzó a decirle que “no encajaba dentro de sus prácticas materialistas”, por lo que fue trasladado a un asilo de ancianos.

Lino y el trabajo que hace, ya que cura usando fotografías, realiza diagnóstico sin placas de rayos X o análisis y no dedica mucho tiempo con una persona en su consulta. Los resultados que obtiene en su labor, a todas luces positivos, en muchas ocasiones no han sido bien vistos, ya que hay médicos, religiosos y científicos que lo aceptan, mientras otros niegan por completo sus curas, pero en el medio de todo se encuentran sus pacientes, quienes de forma casi absoluta manifiestan un gran agradecimiento y admiración hacia este particular médico-chamán.

A diario más de 100 personas son atendidas por Lino, y su consulta cuesta 20 pesos en moneda nacional para los cubanos, y unos 20 cuc para los extranjeros. Desde horas muy tempranas de la madrugada hacen cola, personas venidas de todos los rincones del país, para ser los primeros en ser atendidos, sin embargo, los enfermos graves, con sida, cáncer avanzado o tumores cerebrales tienen preferencia.

Tomasén atesora la historia de su hijo, ya que según él cuenta, tuvo una visión de que este bebé iba a morir al nacer, y se lo contó a los doctores, sin embargo, estos no le prestaron atención, y efectivamente este niño nació muerto luego que sometieron a la madre a una cesárea.

Según narra Lino, “tuvo sufrimiento fetal”, pero este narra con orgullo como en pleno salón lo revivió, aunque esto le ocasionó secuelas como estrabismo y problemas con la locomoción.

- Publicidad -

Mucho de lo que se habla de este famoso curandero cubano raya con la ficción, ya que con sólo esperar en silencio durante la consulta, es posible escuchar una gran cantidad de historias de enfermos que no podían caminar o estaban al borde de la muerte, y hoy en día son personas saludables.

Aproximadamente a las 8 de la mañana es cuando Lino llega a la consulta, con aires de profeta y no lo oculta, ya que durante las sesiones terapéuticas reafirma, de manera constante, sus habilidades diciendo “Yo soy el mejor, el primero en el mundo. Puedo curarlo todo, hasta el Sida. Soy la cumbre de la sanación”.

Lino Tomasén es un hombre negro alto, con un notable sobrepeso, lleno de collares y un tabaco que no llega a despegarse de su boca. El nació el 4 de diciembre de 1961, el día de Santa Bárbara, que en la religión afrocubana es Changó, uno de los más poderosos orishas.

 

En sesiones rápidas que no duran más de 5 minutos, este curandero atiende a cada uno de sus pacientes, con tan sólo mirarlos, y sin un historial clínico a la mano, les dice su padecimiento, llegando a cargar sin problemas a un señor de 120 kilos mientras le palpa varias zonas del cuerpo con las yemas de sus dedos.

De este centenar o más de personas que siempre ocupan su sala, la gran mayoría son enfermos que esperan su turno, pero también se encuentran allí incrédulos, personas curiosas, e incluso extranjeros que pasan por La Habana debido a que tienen problemas de salud y han conocido los milagros de Lino a través de internet.

Atiende en cadena a sus pacientes, a quienes suele aplicarle una técnica denominada quiropraxis, basada en masajes por diferentes partes del cuerpo que combina con la digitopuntura, reflexología y un método asiático conocido como Chi Kung.

Por supuesto, Lino Tomasén tiene numerosos detractores. Muchos lo ven como un bicho raro. Algo que linda con la entelequia. Pero no son pocos los cubanos que cuando la ciencia los etiqueta para morir, a la carrera buscan respuesta en el consultorio de la calle Concordia 410.

Deja Tu Opinion..

comentarios

La yuca  es de origen americano, se cultivó en el Perú hace 4000 años y fue...

Desde la mañana del pasado domingo ya se encuentra trabajando en suelo mexicano la brigada médica...

“Diseño Y  Prosperidad” Máxima de la Bienal en Cuba En la Habana, Cuba; del 14 al...

DERECHOS RESERVADOS TODOCUBA.ORG - 2018 TERMINOS | POLITICA