La historia de la virgen del buen viaje. Patrona de una iglesia de oro

La historia de la virgen del buen viaje. Patrona de una iglesia de oro

 Es el  poblado de San Juan de los  remedios, más conocido como  Remedios, una escala obligatoria en los circuitos  de  viaje  hacia  los  cayos  del norte  de  Villa  Clara, son sus  parrandas, atractivo  de fin de año; mientras  su iglesia, se apoltrona gloriosa en  el centro  de la plaza, como  reina absoluta, que atrae a  cientos  de visitantes a su interior

La iglesia que hoy conocemos fue construida en 1692 sobre la estructura existente de una iglesia erigida en 1570. Sin embargo, hubo de desplazarse su ubicación, hacia lo que entonces era la pobre morada de un negro paralítico.

Cuenta la historia en octubre de 1600, unos pescadores que vivían del producto de sus redes, vieron flotando en el mar una caja de madera como de un metro de largo. La trajeron a tierra y al abrirla vieron con asombro que era una bella imagen de la Virgen María con el niño Jesús en brazos. Al ver que no tenía ninguna inscripción sobre la advocación de la imagen, acordaron llamarla Virgen del Buen Viaje.

Cuando los marineros llegaron a donde hoy se levanta la Ermita del Buen Viaje, sitio en el que, en aquella época, vivía un hombre lisiado, el mulo que traía la imagen de la Virgen se echó al suelo y no hubo forma de hacerlo levantar.

Revestido en oro, Altar principal de la Iglesia de Remedios. -pasionperiodista.cu

 Los marineros entregaron la imagen al paralítico, pidiéndole que diera cuenta a las autoridades y al cura, cosa que no hizo. Sin embargo, la noticia corrió de todas  formas  y cuando las  autoridades se enteraron, determinaron trasladar la imagen al templo parroquial donde la bendijeron y colocaron en el altar.

 Al día siguiente la imagen no estaba en el templo, sino en la casa del negro. Nadie sabía quien la había llevado. Durante los dos días siguientes la llevaron a la Iglesia, pero siempre amanecía en casa del hombre.

Corrieron rumores de un milagro: quería la virgen que la imagen se quedara allí y así fue como se construyó la ermita. Primero de embarro y guano, después de adobes y tejas y en 1783, se comenzó la construcción del templo.

Desde el hallazgo, los remedianos la tuvieron como su abogada. Así vive aún entre ellos, una comunidad de creyentes, herederos de una fe  enraizada en este pueblo, parte de su historia.

Autor: Mónica González Gil, [email protected]

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