Trump podría cambiar la economía cubana si quisiera en los próximos días, descubre las claves de esta situación

Trump podría cambiar la economía cubana si quisiera en los próximos días, descubre las claves de esta situación

Los sucesos trascendentales en su curso son, para quienes los experimentan en carne propia, parte de una cotidianidad a veces tan simple que en muchas ocasiones escapa de nuestra sensibilidad o habilidad para interpretar el presente, aun cuando terminen o no probando nuestra entereza para cargar su cruz sobre la espalda.

A Cuba la historia la ha maltratado y sacudido a su antojo y la mencionada cruz ha ido a parar siempre a los hombros más débiles, los que no tienen culpa de nada.

Sin embargo, el hecho de ser un país que ha estado en el centro de las declaraciones y deseos de los grandes círculos de poder y en la mira de diversos intereses que nos utilizan como estandarte tanto de Dios como del diablo, nos han convertido en un pueblo orgulloso y presumido de su condición de estrella mediática internacional, la cual se vuelve aún más significativa cuando el tema tiene alguna relación con Estados Unidos. 

Quizás por eso los cubanos nos habíamos sentido casi que ofendidos por la falta de atención y el soslayo al que Donald Trump, dado a atender asuntos verdaderamente importantes para la nación más poderosa del mundo, nos había sometido desde su llegada a la Casa Blanca y que ahora, luego de las últimas declaraciones ha encendido las alarmas de un posible caos.

La conclusión a la que muchos expertos han llegado es que Cuba no le importa demasiado al mandatario (lo cual parece ser cierto) a pesar de los esporádicos flashazos que se han limitado a declaraciones intangibles sin verdaderas intenciones aparentes de concreción.

¿El fin de las relaciones Cuba EE.UU es un peligro real?

Hay algo que no debemos olvidar: Donald Trump, nos gusten o no sus modos, su corte de pelo o sus pocos convencionales síntomas de lucidez política, ha demostrado ser un político de palabra.

Los pocos meses que lleva en el poder han sido esclarecedores al respecto: prometió embestir contra la emigración mexicana y el resultado han sido los miles de indocumentado sin problemas legales que han terminado deportados; aseguró que cambiaría el sistema de salud impulsado por Obama y luego de una exitosa cruzada ya está a punto de lograrlo; y si no ha avanzado más en la construcción de su controvertido muro fronterizo es porque las trabas económicas a las que se ha enfrentado han sido de una dimensión superior a sus energías.

Donald Trump, nos gusten o no sus modos, su corte de pelo o sus pocos convencionales síntomas de lucidez política, ha demostrado ser un político de palabra. -bussinesinsider.com

Los analistas se preguntan en realidad quién es ese hombre desenfadado y demasiado seguro de sí mismo, que móviles hilvanan los hilos de la conducta de este señor al que sus detractores han llegado a comparar con un triunfador sin sentimientos: Para muchos, el principal combustible del presidente es y será siempre el dinero y la consiguiente ganancias que cada movimiento político le pueda generar.

En este caso habría que recordar que a pesar de su pluralidad empresarial, el líder político no abarca todas las esferas de la economía por lo que atribuirle un trasfondo meramente marcado por la usura a cada una de sus decisiones en el cargo sería no solo un error, sino una paranoia parcializada.

El tema Cuba, sin embargo, parece ser la excepción de la regla. Su tratamiento hacia la Isla no encaja en ningún patrón, se ha hecho muy difícil rastrearlo y predecir sus movimientos, por lo que las especulaciones y la incertidumbre han venido a llenar el vacío dejado por estos inconvenientes.

Hay un ejemplo que sirve para ilustrar el tema: con tal de defender los intereses económicos de la industria norteamericana, el líder republicano decidió desvincularse del pacto de París y negar una vez todas las evidencias que avalan el cambio climático, no sabemos a ciencia cierta que lo motiva a remar contracorriente, si una verdadera convicción de que el fenómeno es un mito creado por los científicos o la obstinación arrastrada desde el pasado y que desemboca una vez más en el factor de las pérdidas de ganancias.

Ahora bien, si se trata de la Mayor de las Antillas, todo parece mucho más confuso, a priori el país caribeño podría encajar con su ideal de desarrollo, pues representa una plaza apetecible para que muchas empresas norteamericanas certifiquen suculentos contratos, pero en este caso el mandatario parece pensar diferente, las inversiones pierden en la balanza con el tema político, términos como democracia, libertad y derechos humanos opacan cualquier otra categoría, o será acaso que su olfato para los negocios le indica que a la larga Cuba no será rentable.

Para muchos, el principal combustible del presidente es y será siempre el dinero y la consiguiente ganancias que cada movimiento político le pueda generar. -newyorkpost.com

Los poderes potenciales de Trump sobre Cuba

Hay interrogantes que suponen un desajuste terrible para leer el futuro. ¿Qué podrá saber verdaderamente Trump sobre la realidad cubana? ¿Qué le habrán contado antes y después de ocupar su actual puesto? ¿Qué habrá querido escuchar?

Se sabe que su poder ejecutivo podría revertir con solo unos trazos de tinta todo el camino avanzado por Obama. Figúrense lo significativo de esa hipotética situación, imaginen lo nefasto que sería para la gente que diariamente camina las calles de La Habana, sirve cocteles para turistas en un cayo de Ciego de Ávila o cosecha café en una solitaria montaña de Oriente. Un retroceso de esa magnitud sería para un pueblo como el cubano, tan ávido siempre de ilusiones, una insuperable inyección de desamparo.

La realidad, sin embargo, es implacable en cuanto al poder que descansa en las ideas y manos del presidente de los EE.UU. No es difícil apelar a la memoria para comprender los pasos que dio su predecesor, todo lo que avanzó sin el consentimiento del Congreso y el Senado.

Tampoco es difícil imaginar ese mismo camino dolorosamente desandado, ni percibir la brújula en sentido contrario con las consiguientes rupturas de las relaciones diplomáticas, las restricciones de viajes y los intercambios culturales, comerciales científicos y medioambientales.

Trump puede, si así lo considerara necesario o factible, elevar la mayoría de los indicadores de la economía cubana al tiempo en que beneficia notablemente a los productores y ciudadanos de su país.

Se sabe que su poder ejecutivo podría revertir con solo unos trazos de tinta todo el camino avanzado por Obama.  (AP Photo/Ramon Espinosa)

¿En qué medida Trump puede cambiar la economía cubana?

Si bien las contrapuestas directrices políticas han regido en las últimas décadas la relación entre ambas naciones, no se puede dejar a un lado el hecho de que una normalización total sería muy provechosa en materia comercial.

Esto lo saben de sobra los cientos de productores y empresas norteamericanas que esperan con todo su capital en ristre la eliminación total del embargo y a quienes les importa un bledo la presencia de los Castro en el poder mientras puedan hacer negocios y reciban los beneficios.

Uno de los impedimentos superiores al que se enfrentan las compañías norteamericanas pasa precisamente porque el embargo prohíbe fabricar en Cuba, aunque desde Obama se hablaba de “retorcer de forma agresiva la legislación” de anularla en la práctica a base de términos y nomenclaturas que permitieran ensamblar en la isla productos. A esto habría que sumarle las dificultades para el pago, pues cuando Cuba adquiere productos agrícolas, por ejemplo, debe pagar por adelantado, a pesar de que el comercio internacional suele hacerlo en forma de crédito.

Por otra parte, algo que también califica como grave a la hora de potenciar inversiones tiene que ver con las dificultades logísticas en un país donde las carreteras son muy malas y hay una escasez enorme de medios de transporte.

Su tratamiento hacia la Isla no encaja en ningún patrón, se ha hecho muy difícil rastrearlo y predecir sus movimientos. -ejecentral.com

Por otra parte, el Gobierno, como han dicho algunos medios, ejerce un estricto control de precios para contener de manera artificial las tensiones inflacionarias y tiene,  además, control sobre el sistema financiero.

No obstante varias empresas han invertido o quieren invertir en la Isla, lo que es un indicio de que en mejores condiciones una posible avalancha de inversiones podría cubrir al país y cuyo inicio, como se sabe, está relacionado con Jet Blue Airways Corp., Carnival Corp. y Airbnb Inc.

Pero estas no son las únicas, también hay que mencionar la presencia o el interés de Netflix, Apple, Starwood, Google y sobre todo de los productores de frutas y vegetales. Tal es la magnitud del asunto que el propio Secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, prometió respaldar la expansión del comercio agrícola con Cuba en una audiencia del Comité de Agricultura de la Cámara.

Según refiere un artículo de OnCuba, en un intercambio con el representante estadounidense Rick Crawford (Republicano por Arkansas), Perdue expresó su apoyo a una legislación que eliminaría las restricciones a la oferta de financiamiento privado para la venta de productos agrícolas a Cuba.

El propio Secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, prometió respaldar la expansión del comercio agrícola con Cuba en una audiencia del Comité de Agricultura de la Cámara.-wikiwand.com

El medio relata que esta propuesta, nombrada Ley de Exportaciones Agrícolas de Cuba, modificaría la Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Ampliación de Exportaciones que condiciona el comercio estadounidense con la Isla. El proyecto fue presentado en enero por Crawford y los senadores Heidi Heitkamp (Demócrata por Dakota del Norte) y John Boozman (Republicano por Arkansas).

En la audiencia en la Cámara, el representante Crawford pidió al Secretario Perdue ser un defensor de los agricultores estadounidenses mientras la administración Trump lleva adelante una revisión de la política hacia Cuba. “Espero que usted sea inclusivo en el frente de la agricultura”, lo conminó.

Pero este caso no es aislado, en el Congreso son reiteradas las ofensivas bipartidistas que buscan encontrar las debilidades del embargo para echarlo abajo y no faltan los analistas y empresarios que abogan a toda costa por la continuidad del deshielo como vía para la transición y como plataforma para los beneficios de los verdaderos intereses de Washington que pasan en primer lugar por sus negocios y luego por lo que puedan pensar o decir los que se resisten con fiereza y no poca razón a un acercamiento total entre ambos gobiernos.

Varias veces se ha hablado de que las exportaciones de bienes estadounidenses a Cuba pudieran sumar unos 4.300 millones de dólares anuales, mientras que las exportaciones de bienes cubanos llegarían a 5.800 millones. En las manos de Trump está la posibilidad de favorecerlos a todos.

La conclusión a la que muchos expertos han llegado es que Cuba no le importa demasiado al mandatario. -thenewyorker.com

Lo que todos temen puede llegar pronto

Junio parece ser un mes definitivo para las relaciones entre Cuba y EE.UU. Todo parece indicar que Trump dará a conocer finalmente si desea seguir el camino emprendido por su antecesor o convertiré en un nuevo parteaguas en la historia.

El sexto mes del calendario pareciera llevarnos, como dijimos al principio, al alumbramiento de lo trascendente y a la atmósfera amarga de la cruz. Las palabras del jefe de la principal economía del mundo no son alentadoras al respecto, al menos para los que temen el fin del deshielo.

Si hubiera que describir el sentimiento que experimentan cientos de empresarios norteamericanos y miles de cubanos luego de las últimas noticias que advierten sobre una posible vuelta atrás, ese sentimiento sería el miedo.

Para algunos, el de perder las inversiones realizadas desde 2014, para otros el de no poder concretar las proyecciones trazadas para un mercado prácticamente virgen, y para la mayoría de la gente común, el temor a un nuevo alejamiento de los seres queridos dejados atrás, esos que no tienen nada que ver con las decisiones políticas y permanecen ajenos ante los intereses del poder, pero que se llevan siempre en el corazón.

Trump, esta vez, es quien tiene la última palabra.

Escrito por: Redacción - LD, usando información de: TodoCuba.




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