Tres dulces caseros cubanos en sus presentaciones más tradicionales.
Aprenda a cocinar tres dulces caseros cubanos hechos con frutas

El estribillo de una guaracha cubana advierte: “salao con dulce, que combinación más rara“. Pero ha devenido recurrente en nuestras mesas, y más en los postres a base de frutas. Tratándose de un país tropical que por siglos ha sido la azucarera del mundo, con una vegetación fértil como pocas, no es de extrañar que posea una gran variedad de postres elaborados a partir de sus frutas, en ocasiones un tanto pasado de dulzor, para lo que inventamos la provocación del queso acompañante. A algunos extranjeros cuando visitan Cuba les sorprende la combinación, pero sin la lasquita de queso no nos parecería que estamos comiendo un postre.

Este trio que les propongo son quizás los tres postres más típicos que se pueden encontrar en Cuba: El dulce de frutabomba (papaya le llaman en el oriente), el coco rallado y los cascos de guayaba. Cada uno es una exquisitez y juntos una provocación. Las formas de elaboración coinciden en los tres y también sus escasos pero ineludibles ingredientes, pues en cada uno se cuida la preeminencia de la fruta, no encubrirla.

El primero se hace con una frutabomba pintona (750 gramos aproximadamente) pelada, sin semillas, cortada en trozos menudos pero no muy pequeños. Con una taza y media de agua y tres y medias de azúcar blanca, se la somete a fuego bajo hasta que la fruta asimile el dulzor y se haga un almíbar ligero. Atención: no pasarse de la medida de agua, pues la fruta entrega la suya.

- Publicidad -

Con los cocos (que debe escogerse hechos y secos) ocurre lo opuesto. Una vez pelados, cortados y trabajados de manera que de su masa blanca resulte una ralladura de 750 gramos. Debe hervirla en medio litro de agua por cuarenta minutos en una olla de presión, y una vez blanda agregarle cuatro tazas de azúcar blanca. Continuar el hervor hasta que se haga el almíbar.

Los cascos que guayaba madura requieren que se les saque cuidadosamente la fina cascara, la pulpa y las semillas del centro (estos restos, sin la cascara, se pueden utilizar para hacer mermeladas) dejándolo en una forma acanalada. Para 750 gramos de esos cascos ponga 1 taza y media de agua. Hiérvalos hasta que estén blandos. Añádale cuatro tazas de azúcar y continúe el hervor hasta que se haga el almíbar.

En cada caso el color lo genera la propia fruta en su cocción. En todos se desecha cualquier aroma ajeno. Algunos cocineros le añaden una pizca de sal, en el convencimiento de que les acentúa el sabor.  Un elemento que unifica a estos postres es la recurrencia del queso, ya sea blanco, amarillo o queso crema, a la hora de servirlos fríos.

Deja Tu Opinion..

comentarios

Las vallas y las peleas de gallos en Cuba no son cosas de hace 60 años,...

La compañía canadiense Sherritt International Corporation ve con buenos ojos otra posible inversión en el sector...

Paquetes turísticos a Cuba Si se le está buscando un nuevo destino para visitar y conocer,...

DERECHOS RESERVADOS TODOCUBA.ORG - 2016 TERMINOS | POLITICA